Por: Dr. Nicolás Domínguez Vergara
Imagen ilustrativa: Public Domain Pictures
El 6 de enero de 2020 el petróleo mexicano estaba a 57 dólares por barril y el 1 abril estaba a 10.61 dólares por barril. O sea que el precio del barril de petróleo bajo en un 81 por ciento. (7 pesos por litro en enero y pasó a 1.60 pesos el litro el 1 de abril). El precio del barril de petróleo ha bajado mucho este año porque debido al coronavirus muchas fábricas y el comercio han disminuido sus actividades en muchos lugares del mundo, el transporte terrestre se ha reducido, muchos aviones no vuelan, o sea el mundo se ha detenido y no necesita de mucha energía.
Debido a que el petróleo bajó de precio, Arabia Saudita propuso en la primera semana de marzo que los países exportadores de petróleo y socios (la llamada OPEP+) redujeran su producción para elevar el precio del barril, pero Rusia no estuvo de acuerdo porque arguyó que otros productores como los de Estados Unidos le quitarían clientes. Arabia Saudita se molestó por esa decisión y amenazó con elevar su producción a 12 millones de barriles diarios y ofrecer a clientes de Rusia petróleo a muy bajos precios. Esto pasó cuando el mundo sólo necesita entre 70 y 80 millones de barriles diarios debido al coronavirus y no los 100 millones por día que quemaba el año pasado.
Un petróleo barato ocasiona que compañías que producen caro, a más de 25 o 35 dólares el barril, como las de fracking de Estados Unidos quiebren. Un precio bajo no le conviene a Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita, Nigeria, Venezuela, México y otros. A México le conviene un precio de 49 dólares por barril para arriba para ser exactos, porque en eso basó su presupuesto para este año (porque las coberturas petroleras no le alcanzan).
Fue por esto que la OPEP+ de la que forman parte Rusia y México, acordaron tener una reunión la semana pasada para discutir disminuir en 10 millones de barriles diarios la producción de esos países, que no es una reducción suficiente, pero que disminuye la oferta y por lo tanto podría hacer subir el precio.
En la reunión de la OPEP y socios el jueves pasado se propuso que sus países redujeran su producción en 23 por ciento de lo que producían en octubre de 2018. A México le tocaba una reducción de 400 mil barriles, aunque después le pidieron que solamente fueran 350 mil. Pero en la reunión, México, representado por una mujer, llamada Rocío Nahle, la Secretaria de Energía dijo que no y se salió de la negociación. El mismo día López Obrador habló con Trump y acordaron que México podría regresar a la mesa de negociación proponiendo una reducción de 100 mil barriles y que Estados Unidos, que no pertenece a ese grupo de países, se comprometía a reducir su producción en 250 mil barriles. De esa manera se obtendría la reducción de 350 mil barriles que le pedían a México.
La OPEP y socios o sea la OPEP+, el domingo 12 de abril por la tarde por fin aceptaron que México solo redujera 100 mil barriles y la reducción total de la OPEP más socios quedó en 9.7 millones de barriles diarios y es solo por dos meses, luego vienen reducciones menores. Pero examinemos que pasa en el país.
A López Obrador se le está criticando muchísimo porque no cambia su política petrolera. Veamos dos puntos de vista opuestos.
Los opositores a AMLO dicen y con mucha razón que México al producir los 1.78 millones de barriles diarios de petróleo o los 1.68 millones barriles por día a partir del 1 de mayo está malbaratando su petróleo a un precio de entre 10 y 20 dólares por barril. México tiene una reserva probada de petróleo solamente como para 8 años y se está acabando entre comillas regalándolo. Los críticos dicen que sería mejor hasta dejar de producir y mejor importar petróleo. También dicen que la gasolina está tan barata en Texas, a 10.60 pesos el litro la semana del 6 de abril (considerando un dólar de 25 pesos), que sería mejor no hacer la refinería de Dos Bocas y mejor comprar la gasolina que falte. O en todo caso aumentar la producción de petrolíferos en las 6 refinerías existentes sin hacer la nueva refinería. Tiene sentido.
Pero se le escapa algo a la oposición y este es el otro lado. El coronavirus no solamente nos angustia y encierra sino que ha puesto al descubierto como viven los pobres en el mundo incluyendo en Nueva York y que son sobre todo ellos los que mueren, porque sus familias salen a la calle a trabajar para comer por lo menos una vez al día. Esto ha estado pasando en Nueva York. Debido a conflictos fuertes que pueden estallar en varios países del mundo, incluyendo el medio oriente, por la crisis económica que apenas comienza y puede durar varios años, el precio del precio del barril del petróleo se podría elevar hasta a 150 dólares y México si abandonara su plan de elevar la producción podría cometer un error. Si el precio del barril de petróleo se elevara a 150 dólares por barril, el precio de la gasolina se elevaría a más de 35 pesos el litro, eso sería devastador para nuestra economía. En este escenario producir más petróleo para refinarlo en México sería un magnífico negocio. Esto no es descabellado, descabellado hubiera sido que alguien hace un año nos hubiera anunciado las miles de muertes que ocasionaría el coronavirus, un enemigo invisible y hasta el momento invencible.
Son dos escenarios posibles muy diferentes. ¿Cuál de los dos viviremos? No lo sabemos porque siempre es difícil adivinar el futuro, quizá ninguno de los dos, sino uno intermedio. Si los precios del petróleo siguen bajos por mucho tiempo la estrategia de López Obrador será un fracaso. Pero si las economías del mundo se recuperan pronto o si el mundo se cimbra porque la gente quiere acabar con el modelo capitalista que agobia al mundo, a López Obrador se le verá como un visionario.
Después del acuerdo del domingo 12 de abril los precios del petróleo subieron un poco pero luego bajaron. Es incierto si los precios subirán. Tampoco es seguro que los países de la OPEP+ que se comprometieron a bajar su producción lo hagan. A Donald Trump le conviene que el precio del barril de petróleo suba porque no puede dejar que quiebren empresas de la poderosa industria petrolera en Estados Unidos en este año de elección presidencial.
La reducción mundial de la producción petrolera quita un poco de presión al almacenamiento de petróleo, porque algunos países que pueden darse el lujo de almacenar petróleo barato para después venderlo caro están llegando al límite de su almacenamiento. Estados Unidos tiene mucho espacio para almacenar petróleo en su reserva estratégica del Departamento de Energía, pero México no.
El vaivén de los precios del petróleo afectará a México, por lo que el gobierno debe prepararse para proteger a la gente más vulnerable, que son, como siempre, los más pobres.

Muy acertado el Dr.Nicolas Domínguez
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[…] Nicolás Domínguez Vergara. “La reducción de los 100 mil barriles de petróleo de México”. Sin Compromisos. (Publicado el 13 de abril de 2020). Consultado en https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2020/04/13/la-reduccion-de-los-100-mil-barriles-de-pe… […]
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