
Por Jorge Santa Cruz
Imagen ilustrativa: Pemex
Pemex agoniza, pero la atención del país está centrada en la pandemia del Covid-19. Y no es que el tema de la pandemia sea secundario. De ninguna manera. Es importante, pero tarde o temprano se resolverá. Si Pemex se muere, las consecuencias serán prácticamente irreversibles.
La nota principal del periódico Reforma del sábado 2 de mayo revela que hasta los mismos auditores contratados por Pemex dudan de la viabilidad de la empresa.
Es cierto que Reforma tiene una línea editorial contraria a la ideología del presidente López Obrador. También lo es que la petrolera mexicana fue saqueada por los gobiernos priistas y panistas.
El priista José López Portillo no supo o no quiso administrar la abundancia. Los panistas Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa esfumaron 500 mil millones de dólares de excedentes petroleros, y Enrique Peña Nieto (del PRI) terminó de desmantelar a Petróleos Mexicanos.
El otrora poderoso sindicato petrolero también es corresponsable del saqueo, al igual que los otros expresidentes que no habíamos mencionado: Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León.
Las causas del desastre de Pemex
El actual presidente López Obrador habla de defender a la antigua paraestatal; le ha canalizado decenas de miles de pesos, pero las cosas no marchan.
La corrupción que acabamos de reseñar es una de las causas de que no marchen. Otra, es la guerra de precios entre Arabia Saudita, Rusia, Estados Unidos y el Reino Unido. Una más, es la mala dirección de la empresa.
López Obrador puso a un ingeniero agrónomo a conducir Petróleos Mexicanos. Hablamos de Octavio Romero Oropeza. El presidente desaprovechó los talentos que destacan en la UNAM, en la UAM o en el Instituto Mexicano del Petróleo.
El jefe del Ejecutivo federal plantea mantener a Pemex con el fin de que garantice el consumo interno de gasolinas, pero tiene a un inepto en Pemex. Así no se puede.
Lo cierto es que, si Pemex se muere, alguna de las trasnacionales petroleras vendrá para comprarla a precio de ganga. Esto nos convertirá en importadores absolutos de gasolina. (Hoy adquirimos afuera al menos 7 de cada 10 litros de la gasolina que se consume en el país). Y la riqueza petrolera que aún está bajo las aguas del Golfo de México podría pasar a manos de los texanos.
Habrá quienes estén de acuerdo, con el argumento de que daría lo mismo comprar toda la gasolina en el exterior.
A los partidarios de la liquidación de Pemex les parece absurdo que la empresa haya perdido más de 93 mil millones de pesos en el primer trimestre del año. Dicen que en lugar de rescatarla se deberían comprar ventiladores y otros equipos médicos necesarios para la atención de los enfermos graves de Covid-19.
Se les olvida, sin embargo, que el mercado internacional del petróleo está controlado por unos cuantos países, los cuales tienen el poder de pulverizar los precios del crudo y sus derivados, o de elevarlos a rangos inimaginables.
A las petroleras estadounidenses les cuesta entre 25 y 35 dólares producir cada barril de petróleo de esquisto (por la vía del fracking); obvio es que maniobrarán con la ayuda de su presidente, Donald Trump, para regresar a los tiempos de las jugosas ganancias. Y conforme suban los precios internacionales del crudo subirán aquí los de las gasolinas.
El doctor Nicolás Domínguez Vergara, destacado investigador de la UAM, expuso en Sin Compromisos, el pasado 13 de abril, que una manera de provocar el alza drástica de los precios del petróleo es mediante los conflictos regionales. Leamos:
El coronavirus no solamente nos angustia y encierra sino que ha puesto al descubierto como viven los pobres en el mundo incluyendo en Nueva York y que son sobre todo ellos los que mueren, porque sus familias salen a la calle a trabajar para comer por lo menos una vez al día. Esto ha estado pasando en Nueva York. Debido a conflictos fuertes que pueden estallar en varios países del mundo, incluyendo el medio oriente, por la crisis económica que apenas comienza y puede durar varios años, el precio del precio del barril del petróleo se podría elevar hasta a 150 dólares y México si abandonara su plan de elevar la producción podría cometer un error. Si el precio del barril de petróleo se elevara a 150 dólares por barril, el precio de la gasolina se elevaría a más de 35 pesos el litro, eso sería devastador para nuestra economía. En este escenario producir más petróleo para refinarlo en México sería un magnífico negocio. Esto no es descabellado, descabellado hubiera sido que alguien hace un año nos hubiera anunciado las miles de muertes que ocasionaría el coronavirus, un enemigo invisible y hasta el momento invencible. (1)
Tengamos en cuenta que Estados Unidos prepara una ofensiva contra Irán, luego de que este país logró poner en órbita su primer satélite de espionaje militar. Si este diferendo compromete el tráfico de crudo en el Golfo Pérsico los precios se irán a las nubes.
En conclusión: la empresa Petróleos Mexicanos sigue siendo estratégica. Por eso existe tanto interés en liquidarla. Lo frustrante es que la 4T la haya entregado a gente impreparada sólo por compromisos políticos tal vez inconfesables. ¿Habrá algún pacto secreto con Trump?
Referencia electrónica
Nicolás Domínguez Vergara. «La reducción de los 100 mil barriles de petróleo de México». Sin Compromisos. (Publicado el 13 de abril de 2020). Consultado en https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2020/04/13/la-reduccion-de-los-100-mil-barriles-de-petroleo-de-mexico/
