Más allá de que la 4T utilice a quien fuera director de PEMEX en el gobierno de Peña Nieto para golpear a sus adversarios, este caso exhibe el poder de familias que fueron encumbradas por el callismo

Por Jorge Santa Cruz (*)
Imagen ilustrativa: Wikipedia
La figura del testigo protegido le encanta a la clase dominante de los Estados Unidos porque le sirve para inducir testimonios contra enemigos públicos reales… o ficticios.
Los gobiernos neoliberales (tanto del PRI, como del PAN) la incorporaron al marco legal de nuestro país de manera sumisa y vergonzante.
Hoy, el gobierno de López Obrador la utiliza con Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos, con el fin de evitar que la opinión pública dimensione el tamaño del desastre que vive nuestro país.
La Cuarta Transformación (4T) tiene mucho qué esconder: su ineptitud ante la pandemia del Covid-19, su negligencia ante la crisis económica, su debilidad frente a la delincuencia organizada, la creciente militarización del país y su absoluta sumisión al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Su falsa honestidad (desmentida por el accionar de personajes como Manuel Bartlett Díaz, John Ackerman e Irma Eréndira Sandoval) consintió en dar impunidad a Lozoya Austin a cambio de utilizarlo en un burdo circo político que terminará con alguna venganza que saciará la sed de escándalo de las masas y que dará espacio de maniobra electoral al actual régimen.
El circo actual —de tres pistas— tiene bajo los reflectores a dos personajes de la actualidad, el propio Emilio Lozoya Austin, y el ex secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú. En la tercera, flota la sombra de un muy poderoso político: Pascual Gutiérrez Roldán (1903-1979).
Entre Gutiérrez Roldán y Lozoya Austin no existe parentesco, pero ambos fueron directores de PEMEX. Jiménez Espriú, en cambio, fue yerno de don Pascual.
La sombra de Pascual Gutiérrez Roldán
Pascual Gutiérrez Roldán comenzó su ascenso en la política poco después de recibirse de ingeniero. Nació en 1903, en el puerto de Mazatlán.
Uno de sus primeros cargos fue el de agregado en la embajada de México en Washington, D.C. Su nieto, Gerónimo Gutiérrez, sería décadas después, embajador de México en Estados Unidos (en el último tramo del sexenio del priista Enrique Peña Nieto).
En la década de los años 30, Gutiérrez Roldán ya estaba integrado a las finanzas públicas. En el informe de 1933 del Banco de México, su nombre es citado de la siguiente forma:
«EN LA CIUDAD DE MÉXICO (sic), a las 16:00 horas del día 28 de febrero de 1934, se reunieron en el Salón de Consejos del Banco de México, S.A., para celebrar una Asamblea General Ordinaria de Accionistas de esta Institución, los señores Ingeniero Pascual Gutiérrez Roldán, Guillermo A. Riveroll y Licenciado Manuel S. Rojo, en representación del Gobierno Federal, propietario de las acciones Serie ‘A’…».1
En esa misma reunión participó, entre otros, Emilio Thalmann, quien llevó la representación del Banco Nacional de México, S.A. Coincidencias que tiene la vida.2 (Es pertinente recordar que en el gobierno de Miguel de la Madrid —1982-1988—, otro Emilio, de apellidos Lozoya Thalmann, se desempeñó como director del ISSSTE y… ¡como secretario de Energía! Él es el padre de Emilio Lozoya Austin. Él negoció con el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, la entrega de Lozoya Austin a cambio de un trato preferencial).
Hablamos de las postrimerías del maximato de Plutarco Elías Calles. No obstante esto, Pascual Gutiérrez Roldán gozó del favor del cardenismo, el cual lo colocó como director de crédito de la Secretaría de Hacienda. Con este carácter participó, en 1939, en la elaboración de una nueva ley bancaria.
Eduardo Turrent Díaz, en su Historia del Banco de México, lo consigna así:
Por lo tanto, a mediados de 1939 el ministro [Eduardo] Suárez [secretario de Hacienda] designa una comisión que se encargaría de estudiar la materia bancaria y de confeccionar un proyecto de ley bancaria que remplazaría a la ley vigente de 1932. La comisión se integró con Pascual Gutiérrez Roldán, a la sazón director de Crédito en la Secretaría de Hacienda, Luciano Wiechers y Antonio Sacristán Colás, refugiado español que había llegado a México apenas unos meses antes de ese nombramiento.3
Pascual Gutiérrez Roldán cultivó amistades, como la de Adolfo López Mateos, que le permitieron tener más poder y… riqueza. El portal de la Enciclopedia de la Literatura en México lo consigna con las siguientes palabras:
El 25 de mayo de 1939 llega a México, originario de Málaga, España, don Rafael Giménez Siles. El 15 de octubre de 1949 se convierte en ciudadano mexicano. A su llegada, se reúne con intelectuales, empresarios y políticos de nuestro país con la idea de crear una distribuidora librera. Gracias al apoyo del presidente Lázaro Cárdenas, comienza a trabajar en ese proyecto cultural y, para el 7 de julio, junto con Martín Luis Guzmán y otras personalidades del medio político e intelectual mexicano, funda la sociedad anónima Edición y Distribución Iberoamericana de Publicaciones (ediapsa), de la que es nombrado director gerente. Entre los primeros accionistas cabe mencionar a Pascual Gutiérrez Roldán, Martín Luis Guzmán, Luis Henríquez Guzmán, Adolfo López Mateos, Luis Legorreta, Carlos Trouyet, y las instituciones Banco Capitalizador de Ahorros, S.A., Financiera Algodonera de Fomento Industrial, S. A., Banco Metropolitano, S.A. Y (sic) la Productora e importadora de Papel, S. A. (PIPSA). También contribuyeron con su talento y capacidad, entre otros, José Mancisidor, Antonio Castro Leal y Jorge Cuesta.4
Interesante resultan los vínculos de Pascual Gutiérrez Roldán con el exilio español. Su vocación capitalista no le impidió relacionarse con los comunistas españoles. Su carrera política y buenas relaciones con el poder lo llevaron a ser director de la Productora Nacional de Semillas, director general de Altos Hornos de México en el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines, y en director general de PEMEX, en la administración de Adolfo López Mateos.
Roderic A. Camp, en su Mexican political biographies, 1935-2009, publicó una breve, pero muy completa biografía de Pascual Gutiérrez Roldán.5

Pascual Gutiérrez Roldán. Foto: Mediateca INA
A lo largo de su carrera, lo mismo fue profesor en la Escuela Bancaria que agregado agrícola a la Embajada de México en Estados Unidos. También fue director de la Banca Popular de Crédito y del Banco del Ahorro Nacional. Otro de sus cargos importantes fue el de director general de Altos Hornos de México.
También encabezó el Banco Capitalizador de Ahorros El Roble, cuyo edificio insignia se encontraba en Paseo de la Reforma y la calle Madrid, en la colonia Juárez de la Ciudad de México. El enorme complejo, que incluía el Cine Roble, fue inaugurado en 1950. Hoy, la sede del Senado de la República ocupa ese predio.

En el penthouse, Gutiérrez Roldán presumía su colección de cuadros de grandes pintores, acervo que creció hasta conformar una colección exclusiva, como certificó el INBA.
La colección de Pascual Gutiérrez Roldán reúne a artistas mexicanos como Siqueiros, Tamayo y Orozco que deja testimonio de la amistad con cada uno así como del gusto por el arte mexicano de grandes figuras.6

Su hijo Guillermo Gutiérrez Saldívar heredó el mismo gusto por la pintura, como lo corroboró en su momento Forbes México.7
El vínculo de Gutiérrez Roldán con Jiménez Espriú
Después de ser director de PEMEX (1964), Pascual Gutiérrez Roldán pasó a ser empresario y proveedor de servicios de la paraestatal. Lo hizo luego de de haber tejido una vasta red de relaciones políticas y comerciales.
La esposa del ingeniero Javier Jiménez Espriú, hija de Pascual Gutiérrez Roldán, Elisa Gutiérrez Saldívar —con quien se casó en 1965—, heredó acciones de la empresa IDESA, fundada por su padre, y que a su vez se asoció con Braskem, filial de Odebrecht.
Poco antes de las elecciones presidenciales del 1 de julio de 2018 —en el debate del 12 de junio—, el entonces candidato del PRI, José Antonio Meade Kuribreña, acusó a Jiménez Espruú de tener intereses en IDESA. La reacción del entonces colaborador del candidato López Obrador y hoy exsecretario de Comunicaciones y Transportes, fue la de negarlo a través de la red social Twitter
En el «hilo» que originó este tuit de Jiménez Espriú, el usuario Alfredo Rabell hizo notar al yerno de Pascual Gutiérrez Roldán que —como lo había denunciado Meade— en la página del entonces candidato presidencial de la Coalición Juntos Haremos Historia se confirmaba que había sido integrante del Consejo de Administración de IDESA.
El indiscutible triunfo electoral de López Obrador el 1 de julio de 2018 hizo que este incidente se fuera perdiendo entre el alud de informaciones relacionadas con la transición de poder y la ulterior toma de posesión del nuevo gobierno.
Javier Jiménez Espriú (quien se graduó de ingeniero mecánico electricista en 1960) pasó a formar parte del gabinete de López Obrador como secretario de Comunicaciones y Transportes. Su militancia priista previa no le perjudicó en lo absoluto-
Obediente a López Obrador, procedió a cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (a la luz de la cual se había cometido cualquier cantidad de abusos financieros y ambientales) y a iniciar la conversión de la base aérea militar de Santa Lucía en lo que será el Aeropuerto Internacional General Felipe Ángeles. La obra fue encargada a la Secretaría de la Defensa Nacional y Jiménez Espriú aceptó. Lo que no toleró, fue que la Secretaría de Marina asumiera el control de los puertos marítimos y las aduanas del país. Sin más, le renunció al Presidente y se fue a su casa.
Hoy, el nombre de Javier Jiménez Espriú se asocia al de Emilio Lozoya Austin. El vértice que los une, a pesar de sus discrepancias ideológicas, es Odebrecht. Se infiere que Lozoya Austin quedará impune por este caso y —muy probablemente— por los otros (Fertinal, Agronitrogenados y la compra de un astillero en España). Su estirpe política (vinculada como decíamos al callismo y al PRI neoliberal) lo salvarán.
Lo mismo sucederá con Javier Jiménez Espriú, No importa que IDESA haya hecho negocios con la empresa Braskem, ligada a Odebrecht. Todo quedará en su renuncia. La 4T ni irá más allá.
A final de cuentas, IDESA, Javier Jiménez Espriú y Emilio Lozoya Austin parecen tener una poderosa sombra protectora. ¿Será la de Pascual Gutiérrez Roldán, ex director de PEMEX y fundador de IDESA, antigua socia de Odebrecht?
Referencias
1. Banco de México. « Informe anual. 1933. Décima segunda Asamblea General Ordinaria de Accionistas». (1934), pág. 20. Consultado en https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/informes-anuales/%7B989DC3FF-ECB9-8070-E2F4-C756B05E27B9%7D.pdf
2. Cfr. Íbid.
3. Eduardo Turrent Díaz. «Historia del Banco de México». (Vol. III. [México: Banco de México, 2015]), pág. 30
4. Enciclopedia de la Literatura en México. «Edición y Distribución Iberoamericana de Publicaciones (Ediapsa)». Secretaría de Cultura. (15 de octubre de 2018). Consultado en http://www.elem.mx/institucion/datos/1495
5. Roderic A. Camp. «Mexican political biographies, 1935-2009». (4.a Ed. [EE. UU.: University of Texas Press, 1 de octubre de 2011]), pág. 452. Consultado en Google Libros: https://books.google.com.mx/books?id=96xOHRWNMioC&pg=PA452&lpg=PA452&dq=Roderic+Camp,+Mexican+Political+Biographies,+Pascual+Guti%C3%A9rrez+Rold%C3%A1n&source=bl&ots=ExqHGXxCfO&sig=ACfU3U1AwBfi_hkqya66bkgqI4AZXMNdLg&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwiPoaPIiezqAhUEIKwKHcjECNYQ6AEwAHoECAoQAQ#v=onepage&q=Roderic%20Camp%2C%20Mexican%20Political%20Biographies%2C%20Pascual%20Guti%C3%A9rrez%20Rold%C3%A1n&f=false
6. Portada del libro La colección Pascual Gutiérrez Roldán. Un retrato del Siglo XX mexicano de las autoras Ana Laura Cué y Mireida Velázquez Torres.
7. Zacarías Ramírez Tamayo. «Grupo Idesa, tras un mercado energético de 2,500 mdd». Forbes México. (20 de octubre de 2016). Consultado en https://www.forbes.com.mx/grupo-idesa-tras-un-mercado-energetico-de-2500-mdd/
