
Por Mario Rosales Betancourt (*)
Imagen ilustrativa: INE
El INE decidió no otorgar registro a México Libre, pero todo apunta a que esto lo impugne el partido de los Calderón, y sea el Tribunal Electoral quien decida que si se le da al final el registro.
Es evidente que los partidos de oposición, en particular el PAN, son los que se benefician con que no obtenga registro México Libre, y, por el contrario, a Morena le conviene que haya otro partido opositor para fragmentar, en su beneficio, el voto opositor, sin posibilidades de ganar.
Así, pronóstico que por vía del Tribunal (que parece disfrutar enmendarle la plana al INE) al final México Libre sí podrá participar en las elecciones del próximo año.
Pero lo hará con la mancha de que sus recursos —algo así como un 8 por ciento— tienen orígenes dudosos, según el INE.
SI sumamos que claramente la consulta popular para enjuiciar a los expresidentes y los asuntos de García Luna y de Lozoya tienen como principal propósito político dañar más al ya muy desprestigiado Felipe Calderón, México Libre participará, pero sin poder ganar mucho —sobre todo diputados—, pero si tendría fuerza para quitarle votos a los otros partidos de oposición, en particular al PAN, con lo cual el beneficiario será Morena.
El tema en este caso es el del financiamiento para crear un nuevo partido político, el cual no puede venir de gobiernos, ni de iglesias, ni de sindicatos y mucho menos de delincuentes o de actos ilícitos, lo que dificulta mucho su formación. Y además los aspirantes a partidos tienen qué comprobar un origen lícito de los recursos que emplearon para cumplir los difíciles requisitos.
Además, de lo anterior, hay que decir que las reglas cambiaron: primero se aceptó que hasta un 20 por ciento pudiera no comprobarse, pero se cambió la regla a sólo el 5 por ciento, y se dijo por el INE que el porcentaje no comprobado en su origen fue del 8 por ciento. Esto fue bastante para que se le negara el registro, pese a haber cumplido con todos los demás requisitos, y a que Calderón dice que se comprobó hasta el último peso.
Pero, en fin, esto es otro distractor político para olvidar que la pandemia sigue con gran fuerza y que nuestra economía está hecha un desastre.
(*) Profesor titular C con 44 años de antigüedad en FES Acatlán, UNAM. Profesor con 39 años de antigüedad en UAM-Azcapozalco. Miembro de ANPERT (Asociación Nacional de Periodistas de Radio y Televisión) y de CONAPE (Compañeros Internacionales Periodistas y Editores).
