
Por Juan José Agustín Reyes Rodríguez (*)
Imagen ilustrativa: información pública
¡El parque urbano más grande del mundo! ¡45 veces más grande que el Central Park de New York!, ¡400 veces más grande que Chapultepec!, así se está promoviendo el Parque Ecológico Lago de Texcoco (PELT), justamente a construirse en el lecho del lago de Texcoco, en las 12,200 hectáreas de la zona federal donde se estaba construyendo el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) y que es uno de los proyectos prioritarios del gobierno federal, para lo cual está la propuesta de presupuesto 2021 con una asignación de 2,917’121,682 pesos.
Este PELT, comprende tres ejes principales de acción, de acuerdo con lo expuesto por el responsable de este proyecto, Arq. Iñaki Echeverría, en su desarrollo. El primer eje es «Protección ambiental para la zona», el segundo «Apertura para eventos públicos» y el tercero es «Para uso permanente como espacio público del territorio».
El primer eje establece llevar una figura de protección para las 12,200 hectáreas, donde —de acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas— es recomendable crear una zona de restauración ecológica, mediante un decreto presidencial con fundamento en la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente y crear una serie de áreas de refugio para proteger especies acuáticas, especialmente aves, por la vía de un acuerdo secretarial con fundamento en la Ley General de Vida Silvestre.
El segundo eje comprende la apertura para eventos públicos en el 2021, dependiendo de que la pandemia lo permita, los cuales se van a concentrar en la zona bardeada que ya existe, del polígono de 4,800 hectáreas, que se planea abrir al uso público, especialmente los domingos. Las actividades que se desarrollarían serían: carreras y caminatas, actividades físicas grupales, ciclismo, competencias de obstáculos, zonas para patinetas, picnic, circuitos para patines, observación de flora y fauna, volar papalotes, actividades educativas, visitas al vivero, festivales, conciertos, espectáculos y cine al aire libre.
El tercer eje de acción consiste en tener un uso público permanente de ese espacio, con tres tipos de acciones principalmente:
- La primera acción es de restauración ambiental con zonas de reserva biocultural que comprende coberturas vegetales, barreras rompevientos y forestación general con vegetación halófita.
- La segunda son los cuerpos de agua, lagunas y humedales, con acceso al público como son el Lago Nabor Carrillo, la Ciénega de San Juan, Laguna de Xalapango, Laguna Texcoco Norte y Laguna Recreativa; también comprende cuerpos de agua para regulación hidrológica como son Casa Colorada, Patitos, drenes y canales.
- La tercera acción es el equipamiento deportivo y social, con un parque deportivo, equipar los perímetros de cuerpos de agua como el Lago Nabor Carrillo y la Laguna Recreativa y módulos de servicios de emergencia. Se consideran dos polígonos: al sur el Lago Nabor Carrillo y al norte el polígono bardeado, con una superficie total de 5,897.7 hectáreas (ha). Dentro del polígono bardeado las superficies para las diversas obras son: cuerpos de agua para regulación hidráulica con una superficie de 483.9 ha, lagunas y humedales con acceso público (694.5 ha), zona de reserva biocultural (3,239.1 ha) y un parque con equipamiento social y deportivo (382.5 ha).
En el polígono Lago Nabor Carrillo se encuentran cuerpos de agua con acceso público (925 ha), zona de reserva biocultural (30 ha), parque con equipamiento social y deportivo (142.7 ha).
Este proyecto del PELT, tiene una visión urbana con toques de naturaleza, que no toma el contexto de todo el espacio hidrográfico-forestal que es la Cuenca de México, también conocida como Cuenca del Valle de México, con especial énfasis en la Subcuenca de Texcoco, que es la conectada directamente con el Lago de Texcoco, con sus nueve ríos.
Aquí es donde se han visto impactados negativamente los recursos naturales —agua, bosque, suelo, fauna y paisaje—, además de la degradación del tejido social por el poder corruptor de exfuncionarios para la adquisición ilegal de predios y por las asignaciones y concesiones de aguas superficiales, subterráneas, tratadas y servidas.
Otro factor de devastación ha sido la gran especulación inmobiliaria que se incrementó con la construcción del NAIM, que ahora están presionando al gobierno para seguir con el proceso de urbanización de toda la región oriente del lago de Texcoco.

Así encontramos dos visiones distintas, una muy puntual con muchos recursos presupuestales que es el PELT y otra, de los pueblos, organizaciones, académicos y habitantes en general, que es el proyecto Manos a la Cuenca, con una visión integral de planeación, restauración y manejo de la cuenca, así como el resarcimiento que debe hacerse a todos los daños ambientales, sociales y económicos que se hicieron con el NAIM y que no se han tomado ninguna acción gubernamental para esta propuesta, Manos a la Cuenca, que ya fue entregada al propio gobierno, a través de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y la de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
El desarrollo economicista, extractivo y destructor de los recursos naturales que ha prevalecido en el país las últimas décadas, es un reflejo del régimen neoliberal iniciado desde 1982 y continuado hasta la fecha, con la Cuarta Transformación.
Se han construido numerosos megaproyectos cuyos beneficiarios son una minoría de empresarios y políticos, auspiciados por funcionarios públicos, a costa de la devastación de los recursos naturales y arrasando pueblos, costumbres y tradiciones, donde se implantan.
La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), oficialmente llamado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), por lo que se trata del mismo objeto, es uno de esos proyectos neoliberales que se empezaron a gestar desde finales del siglo pasado y empezó a tomar forma con los proyectos presentados desde el intento de expropiación de los terrenos de Atenco en 2001 y el proyecto disfrazado a partir del 2010 como Proyecto Ecológico Lago de Texcoco, Ciudad del Futuro, Ciudad Lago y recientemente como la Aerotrópolis, dentro del proyecto del NAIM.
Como todos los megaproyectos neoliberales, el NAIM causó un verdadero ecocidio, tanto en la superficie lacustre como en los lomeríos de la Cuenca de México, también conocida como del Valle de México, al desaparecer, literalmente, cerca de 80 cerros y explotando más de 150 minas en la región. La devastación de tierras, aguas, bosques y poblaciones que hizo la construcción del NAIM en sólo tres años fue mucho más grave que lo que se había causado en más de un siglo.
Los millones de metros cúbicos de tezontle y basalto que se explotaron de los cerros y minas, para el basamento de las construcciones y las pistas del aeropuerto, así como la circulación de alrededor de 5,000 góndolas que circulaban diariamente en la región, provocaron accidentes, afectaciones a las calles e impactos en la salud, sobre todo en las vías respiratorias.
Se rompió el tejido social, en vista que, con engaños, amenazas y compra de conciencias de líderes ejidatarios y dueños de predios particulares, provocó una gran división entre los propios ejidos y en las poblaciones afectadas, ya que mientras unos cuantos recibían los beneficios económicos, la mayoría de los pobladores recibía los impactos negativos, no sólo ambientales, sino también sociales y económicos.
Se presentaron denuncias formales a las que no se les dio curso, amparos que no fueron atendidos, protestas, marchas, plantones, conferencias, levantamiento de plumas en las autopistas privadas, entrevistas en los medios, artículos publicados en diferentes medios y recorridos con las autoridades involucradas, sin que hubiera respuesta.
Finalmente, se presentó la oportunidad de un cambio posible con la elección del nuevo gobierno de la Cuarta Transformación, que finalmente el cual ordenó la cancelación del NAIM.
Los pueblos, organizaciones, colectivos y personas afectadas hemos manifestado nuestro desacuerdo con que se sigan haciendo obras y desarrollando actividades que tendrán los mismos problemas urbanos. Lo que hemos solicitado es que se restaure la función hidrológica forestal de la Cuenca del Valle de México, tanto en los lomeríos como en el propio Lago de Texcoco.

En esta propuesta se consideran diferentes estrategias acompañadas de acciones o proyectos específicos, que van desde:
- La Cancelación Oficial del NAIM.
- Integrar este Programa dentro del Plan Nacional de Desarrollo, para que no siga siendo objeto del deseo aeroportuario.
- Implantar este Programa Integral con las estrategias, acciones y proyectos relacionados con la minería, que revisen sus impactos, se cancelen y sanción las ilegales.
- El Proyecto Hidráulico Lago de Texcoco, que tiene como uno de sus principales proyectos el de Saneamiento de los Ríos del Oriente del Valle de México —con colectores marginales y plantas de tratamiento— debe reorientarse radicalmente para recuperar la función de los ríos y establecer humedales en lugar de las plantas de tratamiento propuestas.
- En la Zona Lacustre restituir la función hidrológica del Lago Nabor Carrillo y las demás lagunas de regulación, evitar que siga la desecación del Lago con sus emisores.
- La restitución de tierras que fueron adquiridas por la CONAGUA con engaños y asambleas de ejidatarios inexistentes o falsos, y reactivar la producción agropecuaria.
- Reactivación y recuperación de la Barrera Forestal de Oriente, establecida a principios de la década de los 70 y de la cual todavía quedan algunos vestigios.
- Establecimiento de centro de vida silvestre y proyectos de conservación y restauración de avifauna y otras especies nativas de la región.
- Reconocimiento oficial de los comités de agua potable y saneamiento, así como de las unidades de riego, para que se regularicen y reglamenten sus concesiones.
- Promover la agricultura sostenible, revalorar el campo y recuperar las especies nativas y tradicionales en la región.
- Promover la educación y restaurar el tejido sociocultural de los pueblos, con la participación directa de los pobladores, recuperar la memoria histórica y cultural de los pueblos originarios y los avecindados.
- Definir políticas públicas en la región y en los municipios que permitan una ordenación ecológica y a ésta, se ajusten los crecimientos urbanos, que se han dado de manera anárquica y llenos de corrupción.
- El turismo es otra oportunidad para crear empleos permanentes y aprovechar la riqueza arqueológica, antropológica e histórica de la región, conocida como el Atenas del Anáhuac;
Si hacemos un parangón entre ambas propuestas podemos encontrar los siguientes consideraciones:
Primera.- El presupuesto asignado para el Proyecto Ecológico Lago de Texcoco (PELT) es de $17,713’615,039 para ejercerse del año 2021 al 2028, correspondiendo al próximo año la cantidad de $2,917’121,682; mientras que, para el resarcimiento integral de la Subcuenca de Texcoco, propuesto por el proyecto de los pueblos, Manos a la Obra, no hay presupuesto asignado. El proyecto inicial para la mitigación y rescate del Lago de Texcoco comprende la Planta de tratamiento de aguas residuales El Caracol, módulos del PELT (Proyecto de zona de mitigación y rescate ecológico del Lago de Texcoco) y el Director de Desarrollo Agropecuario y Forestal de la zona de mitigación en los municipios de Atenco y Texcoco (PDAFAT).
La inversión del proyecto presentada ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que la tiene registrada como proyecto de inversión en cartera con clave 2016B000060 para el presupuesto, estima un costo total de $30,775’739,779 y el monto total de inversión pública es de $17,713,615,040. Presuntamente cuenta este proyecto con factibilidades técnica, legal y económica.
Segunda.- La superficie destinada en el PELT para zona de reserva biocultural es de 3,239.1 ha, mientras que en la zona oriente por lo menos es de 37,000 hectáreas de restauración forestal, de una superficie boscosa de 105 mil hectáreas en 18 municipios, que implicaría una inversión desde 151 a 973 millones de pesos, cuyo beneficio para reducir la erosión, azolve del lago y mayor infiltración de agua a los acuíferos serían más relevantes, al considerarse acciones de restauración y conservación de suelos, reforestación y mejoramiento de la vegetación forestal.
Tercera.- En estudios para el PELT se gastarán 221 millones de pesos, con 44 estudios de impacto ambiental, en un radio de 25 km, así como «análisis de zona» (sic) del Lago Nabor Carrillo, Bordo de Xochiaca, el NAIM y El Caracol. En realidad, ya existen cientos de estudios, por lo que simplemente sería tomar la información existente, pero parece que se quiere gastar más dinero justificando el presupuesto. Por otro lado, la propuesta de Manos a la Cuenca no tiene un costo ni presupuesto asignado, ya que se ha elaborado de manera voluntaria por muchos expertos, organizaciones y habitantes de la región basados en el conocimiento de la región, experiencias de científicos y académicos, así como los innumerables estudios existentes.
Cuarta.- El PELT lo está contemplando como un lugar para las actividades preferentemente con una visión urbana, con la construcción de parques, estructuras permanentes como un deportivo, canchas y otras construcciones que justifican el gasto, supuestamente para atender desde poco más de mil visitantes hasta más de 30 mil por semana. La superficie que se destina para estas actividades de uso público es de 1,219.7 hectáreas, además del uso combinado recreativo e hidrológico del Lago Nabor Carrillo con 925 hectáreas y la Laguna Recreativa.
Esto implica necesariamente contar con servicios sanitarios, emergencia, alimentos, control de residuos municipales, electricidad y todo lo inherente a otorgar esas facilidades.
Por otra parte, los pueblos impactados por el NAIM tienen todos estos servicios, pero incompletos y deficientes o inexistentes, por lo que lejos de gastar presupuesto en el lecho del lago de Texcoco, esos presupuestos deberían destinarse al fortalecimiento de los municipios vecinos que podrían tener ingresos mejorando sus servicios y otorgando facilidades a los posibles visitantes a la región, sin tener que seguir llenando de cemento y basura el lago.
Quinta.- La superficie destinada a espejos de agua, supuestamente para la regulación hidrológica es escasamente de 2,103.4 hectáreas, mientras que Manos a la Cuenca propone que las 12,200 hectáreas se dediquen a la restauración hidrológica con sus diversas modalidades.
Sexta.- Aunque lo manejan como otro asunto diferente al PELT, el proyecto de saneamiento de los 9 ríos del oriente de la cuenca, que son los que vierten o vertían sus aguas al lago, considera construir colectores marginales y pavimentar buena parte de los ríos. Por su parte, los pueblos están en la posición de no permitir que se sigan encementando los cauces de los ríos y se promueva contar con redes de drenaje en los pueblos y que se traten esas aguas con humedales naturales y regresar el agua a los ríos, para que se inunde la superficie lacustre del mismo, lejos de seguirse drenando y secando, con el Túnel Emisor Oriente (TEO) que tiene una capacidad de secar el lago a un ritmo de 150 metros cúbicos por segundo.

(*) Ingeniero Agrónomo Especialista en Bosques, por la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, Texcoco, Estado de México (hoy Universidad Autónoma de Chapingo); Maestro en Ciencias y candidato a Doctor en Recursos Naturales por The University of Michigan, en Ann Arbor, Michigan; Consultor en Recursos Naturales, Ambiente y Desarrollo.
