La 4T empezará a hablar de que se debe «purificar» a la máxima casa de estudios del país

Por Jorge Santa Cruz
Imagen ilustrativa: Gobierno de México
La UNAM, en efecto, se lavó las manos, como Poncio Pilatos, en el caso de plagio que involucra a Yazmín Esquivel Mossa: la máxima casa de estudios del país determinó que Esquivel Mossa sí copió una parte sustancial de otra tesis de licenciatura, pero aclaró que carece de facultades para invalidar el título de licenciatura de la ahora ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La UNAM dejará que la Secretaría de Educación Pública determine si se invalida o no el título de licenciada en Derecho de Esquivel Mossa, a sabiendas de que el actual gobierno suele actuar como juez y parte.
De ninguna manera se pretende que la UNAM manipule su normatividad; si en verdad carece de las atribuciones para invalidar títulos universitarios, eso significaría que su autonomía académica está limitada. Pero si las tiene y evita ejercerlas, entregará su autonomía a la Cuarta Transformación.
Vale decir, además, que la investigación a la directora de las tesis involucradas, Martha Rodríguez Ortiz, es necesaria, pero insuficiente.
Esquivel Mossa negó haber plagiado la tesis de otro alumno, se valió de un notario para avalar sus palabras y presentó un testimonio falso del autor original de la tesis que copió sustancialmente.
El plagio ocurrió hace 35 años. Por ello, es difícil que sea sancionado. Pero las mencionadas acciones de la ministra Esquivel Mossa (posiblemente constitutivas de delito) tuvieron lugar hace unos cuantos días. ¿No se le investigará porque es amiga del presidente de la República, quien, por cierto, minimizó el plagio al calificarlo como el «error» de una estudiante?
López Obrador y sus operadores políticos quieren controlar a la UNAM para convertirla en semillero de agitadores de izquierda, siguiendo la tónica de su programa denominado Nueva Escuela Mexicana.
No sería raro que el Ejecutivo federal empiece a hablar de purificar a la UNAM, lo cual fortalecería a los grupos de Claudia Sheinbaum y John Ackerman, los cuales se frotan ya las manos ante la probabilidad de secuestrar a la principal universidad pública de México.
Si la UNAM cae, sucumbiría todo México, puesto que la Universidad Nacional Autónoma de México es el eje vertebral de la investigación y la academia en nuestro país.

Una prueba más de la fuerza deshonra política del gobierno Federal, y prueba de que al presidente le valen las leyes , solo le importan sus intereses y de ello tenemos prueba al no destituir a la señora Esquivel, su puesto en la Judicatura debe ser indubitable, y de la poca honra y moral de la señora… mejor no hablamos!!!!!
Me gustaMe gusta
La UNAM ha sido blanco de varias infiltraciones y basta con mencionar que durante la huelga de inicios de este siglo (me consta por haber estado presente) de intereses empresariales del PRIato.
Y especialmente de cierto grupo étnico al que pertenece gente como Claudia Sheimbaum, Ackerman, Micha o Zabludovzky como ejemplo de agremiados de esa familia errante bíblica.
No me parece tan escandaloso, sino de esperar que intereses del ahora gobierno del Neo comunismo (Progresismo) tenga agenda del representante étnico errante bíblico «Larry Fink» ( Black Rock) para que se cumplan «cabalmente» líneas para agenda 2030.
Me gustaMe gusta