¿Quiénes son los culpables de la deuda eterna?

Por el Gral. de División DEM retirado Roberto Badillo Martínez

Imagen ilustrativa: Public Domain Pictures

Durante mis 16 años de estudios, tuve no uno, como se dice, sino seis profesores inolvidables.

Los voy a señalar previamente en este escrito, pero me referiré en forma especial sólo a uno de ellos. A mí profesor de segundo y tercer año de primaria CAMILO ESPINOZA.

A todos los recuerdo por sus actitudes personales, por sus enseñanzas, por la influencia que en aquel tiempo tuvieron en mi persona y que no me di cuenta oportunamente; y por sus frases que me quedaron para toda la vida. 

Mi primer año de primaria, lo realicé en un colegio de monjas “carmelitas” que se encontraba en Papantla, Ver. Aquí recuerdo a mi primera maestra inolvidable, que fue una monja llamada LOURDES. Algún día relataré por qué lo fue.

Mi segundo maestro inolvidable fue un profesor en segundo y tercer año de primaria, en la Escuela “Cantonal”, (Del cantón de Papantla, equivalente a diputación federal en la actualidad), de Papantla, Ver.

Se llamaba como ya dije CAMILO ESPINOZA, persona de más de 60 años, con una carrera profesional en el magisterio de por lo menos 35 años. A él me referiré más adelante de este escrito.

Mi siguiente maestro inolvidable fue en sexto año de primaria de la misma escuela de Papantla, Ver.

Se llamaba LUIS SALAS. Se encontraba en plenitud de vida, unos 33 o 35 años de edad. Conservo una foto de él. Hablaré en otra ocasión de su trato.

El cuarto maestro inolvidable se llamó Coronel ESPERÓN URBINA. Doblemente inolvidable. En el Heroico Colegio Militar, para egresar de oficial del Ejército Mexicano. Y en la Escuela Superior de Guerra, en primer año, para egresar como oficial de Estado Mayor.

El quinto maestro inolvidable fue un militar muy distinguido. Él era Capitán de Artillería en un centro militar para oficiales que se encontraba en Irapuato, Gto.; llegó a ser Secretario de la Defensa Nacional. Su nombre ENRIQUE CERVANTES AGUIRRE, sexenio del Presidente ERNESTO ZEDILLO PONCE DE LEÓN; me referiré a él en otra ocasión. Su influencia en mi carrera militar duró años. Me ascendió, aunque tardíamente, a General de División.

El sexto profesor que recuerdo, fue un buen amigo y compañero. Instructor en el tercer año de la Escuela Superior de Guerra de la materia Estrategia General. Se llama JORGE CARRILLO OLEA; todos conocen su vida militar y política, en otra ocasión hablaré de él.

Ahora me enfocaré en el profesor de segundo y tercer año de primaria CAMILO ESPINOZA, en Papantla, Ver.

Fuerte, de complexión robusta, de más de 60 años, colorado, con la cabeza completamente cana. Líder de los maestros de aquella época de esa gran escuela de Papantla, que incluía Kínder Garden, toda la primaria y los tres grados de secundaria. (Sólo la he visitado por fuera en vehículo en dos ocasiones). Tenía unos 400 o 450 alumnos en todos los grados.

Años después intuí que era líder el maestro CAMILO ESPINOZA, porque durante la semana, llegaban maestros más jóvenes o no tan jóvenes, algunos de ellos recién egresados de la Normal de Xalapa, Ver., a platicar con él.

Era durísimo en sus clases. Sus castigos:

  • Una regla negra que dejaba caer en los dedos unidos de los alumnos cuando te llamaba a su silla, o cuando rondaba por la clase.
  • O con sus dedos fuertes con los que te levantaba si estabas sentado o parado jalándote de los cabellos hacia arriba.
  • Cuando sonaban las campanas para la media hora de recreo a las 1100 horas de la mañana, se oía un sólo grito de alegría en toda la escuela, menos en el segundo grupo de primaria del maestro CAMILO ESPINOZA. EN ESE GRUPO REINABA EL SILENCIO.
  • En esos momentos el maestro ESPINOZA, escribía en el pizarrón en unos segundos una operación aritmética de suma, resta, multiplicación o división. Sencilla para segundo año de primaria, que cada alumno debería de copiar con su nombre arriba y hacer la operación y dejar su hoja en la mesa del maestro antes de salir al recreo. Eso era todos los días de clase. Practicábamos así las operaciones aritméticas iniciales.

Además de líder, seguramente era tesorero de la organización magisterial de la escuela.

Me di cuenta de esto algún tiempo después. 

Por mi primer apellido Badillo, me correspondió sentarme frente a él.

En aquel tiempo, en todo el país, las clases cada año comenzaban en el mes de febrero. Las vacaciones largas en las escuelas eran en los meses de diciembre y enero.

Seguramente como a las tres o cuatro semanas de clases, un día me dijo: "Mañana viernes te voy a invitar a comer a mi casa. Dile a tus padres que llegarás más tarde". Así fue, sentí nervios, pero asistí. Vivía cerca de la carretera federal que cruza Papantla. Cerca de una gasolinera que se encuentra todavía en el mismo lugar. 

Bonita casa y su esposa, también ya grande, nos atendió muy bien; una muchacha la ayudaba en sus quehaceres.

Sus hijos ya no vivían con ellos. 

A los pocos días uno de los maestros que los visitaban seguramente le pidió dinero.

Me llamó y me dijo: "Ve a la casa y le entregas este papel a mi esposa".

Me entregó el recado y al salir del salón lo tomé fuertemente en mi mano y metí la mano a la bolsa del pantalón. Me fui casi corriendo y llegué a su casa. Me atendió su esposa y me dijo: "Espera un momento".

Me dio dos billetes de 50 pesos, de color azul. Igual procedimiento: los tomé fuertemente en la mano derecha, los metí a la bolsa del pantalón y así llegué hasta el salón de clases. Ese procedimiento se repitió cuatro o cinco veces al mes por lo menos en ese año y en el siguiente (tercer año de primaria), porque en febrero cuando comenzaban las clases comencé nuevamente en su salón.

Un día que me retrasé por algo, nos encontramos a la salida de la escuela y caminamos juntos hasta el parque municipal de nombre ISRAEL C. TELLEZ. Ahí él se fue hacia su casa y yo seguí hacia el barrio de Santa Cruz, uno de los cuatro barrios de Papantla. (mi ciudad, ahora tres veces patrimonio: de Papantla, Veracruz; de México y de la humanidad).

Antes de llegar al parque, frente a una de las esquinas de la escuela, había una joyería que se llamaba LA ECONÓMICA. Me dijo: «Económica quiere decir más barata, por lo menos así lo dice el dueño».

Luego, me explicó:

“LA ECONOMÍA ES MUY SENCILLA: SI TÚ GASTAS MÁS DE LO QUE GANAS, ALGÚN DÍA VAS A PEDIR PRESTADO. LOS MAESTROS QUE ME PIDEN PRESTADO Y QUE TÚ ME AYUDAS A ATENDER, SIN DUDA GASTAN MÁS DE LO QUE GANAN. SI TÚ NO GASTAS MÁS DE LO QUE GANAS, NO TIENES NECESIDAD DE PEDIR PRESTADO. A MENOS QUE TUVIERAS QUE CUBRIR UNA NECESIDAD EXTRA ENTONCES PIDES PRESTADO, PERO TE VAN A COBRAR UN INTERÉS. ‘EN LA VIDA NADA ES GRATIS. TODO TIENE UN COSTO'». Esas palabras se me quedaron para toda la vida.

Ya de grande, como militar, pedí muchos préstamos a las dependencias de las Fuerzas Armadas para construir o para comprar casas o departamentos; o bien para cubrir gastos extras. Pero siempre tomando en cuenta la frase central de esa explicación de mi maestro CAMILO ESPINOZA de segundo año de primaria en Papantla, Ver.: “EN LA VIDA NADA ES GRATIS. TODO TIENE UN COSTO”.

Ese es el segundo maestro inolvidable en MI VIDA DE ESTUDIANTE; que DESCANSE en paz el maestro CAMILO ESPINOZA, de Papantla, Ver.

Fue la primera vez que oí algo referente a la economía; esa ciencia maldita o bendecida que hace la felicidad y grandeza de individuos o de países o la infelicidad o miseria de individuos o naciones. (MUY PEQUEÑO, CONSIDERO, PARA OÍR ESA MALDITA O BENDITA PALABRA, MAS O MENOS A LOS DIEZ AÑOS; Y SOBRE TODO, PARA OÍR UNA SIMPLE EXPLICACIÓN DE LO QUE ES LA ECONOMÍA. QUE, SIN EMBARGO, SIRVE PARA PROBLEMAS QUE SE PRESENTEN PARA MANEJAR LA ECONOMÍA EN INDIVIDUOS, FAMILIAS, EMPRESAS Y NACIONES).

Para definir en lo que respecta a mi persona y para no hablar mal de esto, debo decir que esa ciencia me ayudó en múltiples ocasiones para resolver problemas económicos de diversa índole o, como, ya dije, para adquirir bienes, durante toda mi vida. Entonces debo decir que la economía, con todas sus ventajas y desventajas, en lo personal y familiar, me ha ayudado a vivir mejor. Siempre recordando la explicación de mi maestro CAMILO ESPINOZA, al ejercer para mí o mi familia los principios simples de su explicación.

De esto trata este escrito, de lo que la economía ayuda con sus préstamos a los individuos, a las empresas y a las naciones; pero con el tiempo, supe que esos préstamos que hacen las instituciones bancarias, principalmente, están regulados a nivel nacional y mundial. Que esos préstamos tienen un rédito o una tasa de interés que es correspondiente al préstamo que reciben países, empresas e individuos.

Ya en los años setenta del siglo pasado, como oficial de Estado Mayor del Ejército Mexicano, teniendo necesidad de estar informado de lo que pasaba en México, en LOS CUATRO CAMPOS DEL PODER, ES DECIR, LOS PODERES POLÍTICO, ECONÓMICO, MILITAR Y SOCIAL, me fueron interesando mayormente los problemas económicos de mi país. En forma más intensa que lo estudiado en la Escuela Superior de Guerra al respecto. A medida que avanzaba mi carrera estas inquietudes las fui proyectando hacia todo lo que pasa en la geopolítica mexicana y mundial. Cada vez que oía o participaba (de muy diversas formas desde el punto de vista militar) en los temas relacionados con el aspecto económico del país tomé en cuenta las palabras de mi maestro de primaria CAMILO ESPINOZA: EL QUE GASTA MÁS DE LO QUE GANA, TIENE QUE PEDIR PRESTADO. Eso vale para individuos, empresas y países. En efecto, pongo mi ejemplo, mis préstamos fueron para cubrir cuestiones esenciales de la vida del ser humano: vivienda, estudios… Teniendo siempre en cuenta que deben ser escrupulosamente pagados a tiempo.

Comprendo que las empresas que piden préstamos lo hacen para mejorar sus instalaciones o para ampliar los productos que ponen a la venta o para otras múltiples necesidades que una empresa desarrolla para subsistir. Si las empresas se descuidan y no cubren oportunamente los réditos correspondientes, caen en bancarrota, es decir se hunden.

Comprendo también que los países piden prestado para múltiples necesidades que un estado nacional requiere para atender a su población.

Esto ha sido así y así será por los siglos de los siglos.

Como todos sabemos, en la Biblia, el libro que casi toda la humanidad ha conocido, se censura fuertemente a la “USURA”, que es el crédito excesivo cobrado por un prestamista, sea PARTICULAR, BANCARIO O DE UN ESTADO. Inclusive existe la palabra “USURERO”, para condenar a aquella persona o institución, que, al otorgar un préstamo, cobra intereses excesivos. Esto está muy condenado a través de la historia en casi todos los pueblos del mundo.

Los intereses excesivos han llevado a la ruina a individuos, empresas y a países en la historia de la humanidad. Reinos, gobiernos, bancos, condados, principados, empresas, repúblicas, ciudades, pueblos y naciones, son ejemplo de ello.

Pero los intereses no excesivos, «blandos», les dicen, los que puedan considerarse normales en una determinada época de la historia de la humanidad, también han llevado a la bancarrota a los individuos, a las empresas y a las naciones. Esto se atribuye principalmente a que el receptor de los préstamos no paga oportunamente sus intereses e incluso el capital que le prestaron. Esto es muy común ―aun en la actualidad― en individuos, empresas y países.

Por ello la frase esencial de este escrito: “EN LA VIDA NADA ES GRATIS, TODO TIENE UN COSTO”.

Es la clave para que individuos, empresas y naciones puedan solicitar préstamos sin caer en bancarrota.

Esto lo han olvidado individuos, empresas y naciones que han pedido préstamos con intereses excesivos o no, excediéndose en sus gastos, por encima de sus ingresos.

En individuos que gastan más de su sueldo o salario. En empresas que gastan más, de lo que reciben por sus ingresos. En países que gastan más de los ingresos que tienen por los impuestos que cobran a sus súbditos o ciudadanos. En los tres casos, la intención de solicitar el préstamo puede ser positiva, pero se convierte en un lastre si ese préstamo y los intereses correspondientes no se pagan oportunamente al acreedor.

Desde hace varios siglos, los países han caído en bancarrota por no pagar el capital que les prestan y el rédito que ello genera. Ello es muy común que lo hagan gobiernos o empresarios irresponsables. Algunos gobiernos incluso solicitan préstamos que saben que no se van a poder pagar en los últimos años de gestión. Se los dejan al que los releva en el cargo. Esto es un crimen para los pueblos, pero es muy común en la actualidad.

ESTAS SENCILLAS PALABRAS DE LO QUE SON LOS PRÉSTAMOS, LOS RÉDITOS O TASAS DE INTERÉS QUE SE PAGAN POR ELLO Y EL PAGO DEL PRÉSTAMO QUE SE RECIBE, SE PUEDE DECIR QUE SON UN RESUMEN DEL ÉXITO O DE LA TRAGEDIA DE INDIVIDUOS, EMPRESAS O NACIONES. Y ESO ES ACTUAMENTE, QUIZÁS, EL PRINCIPAL PROBLEMA QUE TIENE LA HUMANIDAD.

LOS INTERESES O TASAS QUE COBRA EL SISTEMA BANCARIO DE LAS NACIONES, QUE PUEDEN SER ALTAS, BAJAS O INCLUSO MUY BAJAS ―AUN ESTANDO REGULADAS POR DICHO SISTEMA BANCARIO― PROVOCAN GRANDES DESFALCOS (NO OBSTANTE ELLO) A INDIVIDUOS, EMPRESAS Y NACIONES; Y TIENEN A LA MAYORÍA DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO EN LA MISERIA O AL BORDE DE LA MISERIA. PODEMOS DECIR QUE EN TODO ELLO SE ENMARCA LA TRAGEDIA ACTUAL DE LA HUMANIDAD.

Los problemas son mayúsculos en la mayoría de los estados nacionales, sean países ricos (como Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia o nuevos ricos como la República Popular China o los países del Golfo Pérsico), o sean los pequeños países de Europa Oriental, Balcánica o Nórdica. Latinoamérica no podía ser la excepción, y el resto de los países del mundo están en lo mismo.

TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO, EN EL SIGLO XXI, TIENEN GIGANTESCAS DEUDAS BANCARIAS, DERIVADAS DE POLÍTICAS FÁCILES, ASISTENCIALISTAS, CORRUPTAS E IRRESPONSABLES APLICADAS POR SUS GOBIERNOS, SEAN DE LA IDEOLOGÍA O DE LOS SISTEMAS QUE SEAN. ESTO DEMUESTRA INAPELABLEMENTE QUE TODOS LOS GOBIERNOS DEL MUNDO SON ―EN DIVERSAS MEDIDA― CORRUPTOS, ASISTENCIALISTAS, IRRESPONSABLES Y PRONTOS PARA GASTAR NO SOLO LOS IMPUESTOS DE SUS PUEBLOS, LOS PRESUPUESTOS QUE LES AUTORIZAN SUS CONGRESOS, SINO TAMBIEN, LO SON AL PEDIR PRÉSTAMOS UTILIZADOS ALEGREMENTE EN OBRAS QUE A VECES SE CONSTRUYEN O NO; O BIEN, PARA REGALARLO EN ASISTENCIA SOCIAL Y QUEDAR BIEN CON SUS PUEBLOS PARA OBTENER VOTOS.

Se puede decir que el párrafo anterior engloba todos los temas derivados de las llamadas “deudas soberanas de los países”, que ―como dije― es quizás el principal problema de la población del siglo XXI.

A todo esto se sumó una política muy famosa, que promovieron y promueven aún los políticos llamada “EL ESTADO DEL BIENESTAR”. Esta frase implica la repartición ―mediante la asistencia social― de miles de millones de euros y de dólares desde el gobierno a sus pueblos, para tenerlos contentos y recibir su apoyo electoral. Así nacen cientos de organismos que se dedican a repartir parte de los presupuestos nacionales y cuando ya no tienen lo suficiente para hacerlo, piden préstamos irresponsablemente a los bancos o a los gobiernos de otros países para seguir regalando el dinero.

Así han logrado los países ricos o en desarrollo, inclusive, el famoso estado del bienestar de sus pueblos, esto esencialmente en Europa y en América. Lógicamente es un estado de bienestar que no tiene un sustento efectivo ni real de lo que pasa en su economía.

SIN DUDA, LA POLÍTICA DEL BIENESTAR PREGONADA DESPUÉS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL POR LOS GOBIERNOS DEL MUNDO ―PRINCIPALMENTE DE EUROPA Y AMÉRICA― ES LA RESPONSABLE, JUNTO CON OTROS FACTORES QUE AQUÍ MISMO HAN SIDO INCLUIDOS, DE LAS GIGANTESCAS DEUDAS SOBERANAS DE LOS PAÍSES DE TODO EL MUNDO.

Esto lo comprendo fácilmente porque cuando estaba en segundo año de primaria, mi maestro CAMILO ESPINOZA, me dijo, las sencillas frases:

“SI GASTAS MÁS DE LO QUE GANAS, TIENES QUE PEDIR PRESTADO… NADA ES GRATIS, TODO TIENE UN COSTO».

Después me llegaron los conocimientos de la usura y del rédito que son parte esencial, para aprovechar bien o mal ―según lo hagas― los préstamos que recibes. Así como también todo lo que muchos bancos hacen para violar las regulaciones nacionales y mundiales que existen por otorgar un préstamo.

En mi libro “LA CRISIS SIGUE. LOS BANQUEROS RESPONSABLES. MASACRE MUNDIAL DE BANCOS Y EMPRESAS» viene un capítulo que se denomina “La deuda de los países”, en su página 110. Ese libro es la segunda parte del libro “EL COMPLEJO MILITAR INDUSTRIAL DE LOS ESTADOS UNIDOS”. Ahora bien, en esa página, explico las deudas que muchos países del mundo tenían hace quince años. Esos países, como ya expuse, desde los más ricos hasta los más pobres, están endeudados con la banca mundial actual.

Ese título es la segunda parte de mi libro “EL COMPLEJO MILITAR INDUSTRIAL DE LOS ESTADOS UNIDOS” y ambos se refieren a la crisis de las hipotecas en Estados Unidos que causó el colapso de la economía mundial en septiembre de 2008 y que duró más o menos diez años.

Aquí entran dos aspectos que repetiré en este escrito:

  • Deudas soberanas de los estados. Lo que cada país del mundo le debe a los bancos y a otros países y…
  • Estado de bienestar de los pueblos: subsidios a los pueblos y, francamente, regalos a los individuos para tener su apoyo en las competencias electorales. Sumemos la obtención de préstamos irresponsables por individuos, empresas y países, que (al no ser pagados oportunamente, incluyendo sus intereses) llevaron a endeudarse más a individuos, empresas y lo que provocó que cayeran en bancarrota o bien, que paralizaran sus acciones en beneficio de sus pueblos.

No incluyo los préstamos de países que fueron bien manejados en su aplicación, tanto como el país que los pide, como por los banqueros prestamistas.

Por ello, abro mi libro “La crisis sigue, los banqueros responsables. Masacre mundial de bancos y empresas» (publicado en noviembre del 2012) en la página 110 y veo datos contundentes de la realidad de 29 países. No los voy a copiar todos; solo reproduciré algunos para recalcar la maldición de las deudas soberanas. Lo haré con datos de los gobierno nacionales, de la Unión Europea y del sistema bancario internacional.

ESTO ME DEMUESTRA QUE EL SENCILLO CONOCIMIENTO DE LAS FRASES: “NADA ES GRATIS, TODO TIENE UN COSTO” Y “SI TÚ GASTAS MÁS DE LO QUE GANAS, ALGÚN DÍA VAS A PEDIR PRESTADO”, DE MI MAESTRO DE SEGUNDO AÑO DE PRIMARIA, CAMILO ESPINOZA, NO PUEDEN SER REFUTADAS Y SEGUIRÁN SIENDO VÁLIDAS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

En la página 111 de mi libro: “LA CRISIS SIGUE. LOS BANQUEROS RESPONSABLES”, leo lo siguiente:

PaísPIB
Producto Interno Bruto de cada país en dólares
Deuda soberana en dólares de EE.UU.
EE.UU.15 billones de dólares14 billones 800 mil millones de dólares
China11 billones de dólares700 mil millones de dólares
Japón4 billones 400 mil millones de dólares2 billones 723 mil millones de dólares
India4 billones 237 mil millones de dólares270 mil millones de dólares
Alemania3 billones de dólares5 billones 600 mil millones de dólares
Brasil2 billones 300 mil millones de dólares410 mil millones de dólares
México1 billón 700 mil millones de dólares230 mil millones de dólares
Indonesia1 billón 120 mil millones de dólares160 mil millones de dólares
Australia920 mil millones de dólares1 mil 300 millones de dólares
Argentina70 mil millones de dólares130 mil millones de dólares
Elaboración propia

No incluyo completa la tabla, sino que sólo presento cómo, desde el 2012, las deudas soberanas ya eran un problema muy grave para los países industrializados o en desarrollo.

Inútil es decir que las deudas soberanas aquí expuestas, han aumentado considerablemente (muchas de ellas al 100 %), incluso de países como Estados Unidos o Japón, así como las de México y Argentina.

Demos algunos ejemplos de 2022:

PaísDeuda soberana en dólares de los Estados Unidos
EE.UU.Casi 30 billones de dólares
AlemaniaCasi 3 billones de dólares
China2 billones de dólares
India2 billones de dólares
Japón 6 billones de dólares
Elaboración propia

Por lo que se refiere a México, su deuda soberana equivale a un 55 % de su Producto Interno Bruto, o sea, unos 650 mil millones de dólares; pero esto puede, al final del sexenio, casi llegar al 70 % de su Producto Interno Bruto si en el último año 2024, el gobierno asume deudas para terminar las obras que está realizando.

En resumen: los individuos, las empresas y los gobiernos deben tomar en cuenta para el control de sus gastos los siguientes factores:

  • Gastar de acuerdo a sus ingresos.
  • Todo préstamo debe ser pagado con intereses.
  • Todo préstamo debe ser productivo, por lo menos a mediano y largo plazo.

A los bancos nacionales y mundiales no les conviene que se les pague EL CAPITAL QUE PRESTARON y harán muy poco para que esto suceda. A los bancos sólo les interesa que se les paguen los intereses de lo que prestan; y así pueden pasar decenas de años e incluso siglos.

A raíz de las crisis de las hipotecas del 2008, la banca mundial ―a fin de oxigenar a países, principalmente de Europa y América que estaban al borde de la bancarrota― bajó sus intereses a límites increíbles para otras épocas. En efecto, tanto en Europa, el BANCO CENTRAL europeo, como en América, la RESERVA FEDERAL de los Estados Unidos, tuvieron acuerdos con los banqueros de esos países bajando los intereses hasta el 1%. O incluso, muchos no cobraron intereses durante años.

Pero la deuda ahí permaneció y permanece y permanecerá por siglos; y cuando la situación económica mejore, los pueblos de todo el mundo empezarán nuevamente a pagar intereses a los bancos mundiales.

Sería muy fácil culpar a los banqueros mundiales y solamente a ellos de esta situación que afecta a toda la humanidad. Esto no es cierto, tienen culpabilidad también todos los gobiernos que piden prestado para cumplir con lo que aquí hemos dicho con relación a sus pueblos: pedir prestado para solucionar problemas nacionales; no pagar lo que piden y solo pagar intereses de sus préstamos e incluso ―cuando la situación llega al límite― no pueden pagar ni siquiera los intereses de sus préstamos, lo que aumenta el capital prestado en favor de los bancos.

El estado de bienestar promocionado por los políticos en todos los países ha endeudado a todos los países del mundo.

Los subsidios a los necesitados para obtener votos también han hecho lo mismo.

La corrupción e ineficiencia de los gobiernos ha multiplicado esas deudas.

Lo verdaderamente dramático es que las deudas no las pagan los corruptos e irresponsables que las piden, sino los pueblos del mundo. Y lo más dramático es que estoy plenamente convencido de que sólo el 1 % de la población mundial sabe de este problema que sufre la humanidad. El resto de la población no sabe que está endeudada y que la deuda afectará a varias generaciones de sus descendientes.

La gravedad de este asunto de las deudas soberanas ―que no se discute en las universidades ni en los gobiernos― es que en el 2023 y por muchos años, será el principal problema por el cual los países del mundo tendrán HAMBRUNAS, ENFERMEDADES NO ATENDIDAS, FALTA DE DESARROLLO, POBREZA EN LOS PUEBLOS DEL MUNDO, INEFICIENTES SISTEMAS EDUCATIVOS, DEFICIENTES SISTEMAS DE COMUNICACIÓN A PESAR DEL DESARROLLO DE LOS MISMOS, TODO ELLO ENMARCA LA POBREZA GENERALIZADA DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO.

Y todo por no tomar en cuenta lo que mi maestro CAMILO ESPINOZA me explicó en segundo año de primaria, a partir de un letrero de una joyería que decía: LA ECONÓMICA.

”EN LA VIDA NADA ES GRATIS, TODO TIENE UN COSTO”.

“LA ECONOMÍA ES MUY SENCILLA: SI TÚ GASTAS MÁS DE LO QUE GANAS, ALGÚN DÍA VAS A PEDIR PRESTADO”.

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