En entrevista exclusiva, el articulista español alerta en el sentido de que la humanidad es conducida al pensamiento único, la represión y la reducción poblacional ante el silencio del clero posconciliar

Entrevista realizada por Jorge Santa Cruz
Imagen ilustrativa: Especial
El escritor y articulista español Ángel R. Boya Balet ─colaborador frecuente de El Español Digital─ explica desde cuándo se sabe que la masonería conspiraba para tener papas infiltrados en la Iglesia; también, por qué el modernismo (que fue denunciado y prohibido por su santidad San Pío X) es absolutamente masónico.

Boya Balet explica además por qué el Concilio Vaticano II debe considerarse como la quinta revolución satánica contra el orden cristiano y da ejemplos concretos de cómo los pontífices posconcilares han traicionado a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santa Iglesia Católica.
¿Desde cuándo se tiene noticia de la infiltración de la masonería en la Iglesia?
La actual masonería, la llamada masonería especulativa, se fundó en Londres el año 1717.
Su expansión fue rapidísima en toda Europa y América. Todo el proceso de la Revolución francesa, que culminó en 1789 estuvo dirigido por la masonería francesa.
En 1806, en carta de Simonini al famoso abad Agustín Barruel le hace saber que en Italia entre el clero regular y secular existen al menos 800 individuos pertenecientes a la masonería y que en España la situación es similar. En la bibliografía española hay datos que coinciden con los de Simonini. Esto ocurría a pesar de las diversas condenas con excomunión que ya habían alcanzado a la masonería.
A petición del Papa Pío IX, Cretineau Joly publicó en L’Eglise Romaine en face de la Revolution las consignas que la Alta Vendita (órgano supremo del grupo masónico Los Carbonarios) había dado. De ellas se deduce que entre sus objetivos estaba la infiltración en las estructuras del clero católico para llegar a que hubiese Papas de su grupo.
Fue tal su infiltración en el clero que san Pio X en su Motu Proprio Sacrorum Antisttitum (1-IX-1910) afirmaba que “una perniciosa banda de hombres, los modernistas no desechó los planes de perturbar la paz. en la Iglesia”. En ese mismo documento estableció el juramento antimodernista para defender al clero y a la Iglesia de las ideas masónicas. Juramento antimodernista que fue derogado por San Pablo VI en 1967.
¿Nos puede platicar la historia del cardenal Rampolla?

(1843-1913)
Dispongo de muy poca información sobre el masón Rampolla. Fue hijo de un noble italiano, el conde de Tíndaro. Fue Secretario de Estado con León XIII, con lo que la influencia masónica estuvo presente en la política vaticana.
Se sabe que en los veranos acudía a una logia de Zurich (Suiza). Se sabe también que uno de sus pupilos, igualmente masón, el futuro cardenal Gasparri fue Secretario de Estado con Pio XI y con Benedicto XV. Se sabe además que fundó en el Vaticano la primera logia Rampolla, la Nº1, Hoy existen varias.
La prueba de la pertenencia de Rampolla a la masonería la obtuvo el cardenal español Merry de Val, al inspeccionar la vivienda de éste a su muerte. Desgraciadamente San Pio X mandó destruir por el fuego la documentación.
¿Cómo entender la relación entre masonería y modernismo?
El modernismo es la ideología masónica aplicada a la doctrina católica.
La filosofía modernista se caracteriza entre otros rasgos por establecer el subjetivismo, es decir, la verdad depende de la opinión de cada persona. Por tanto acepta el inmanentismo; la realidad es el contenido de la conciencia de cada cual.
Se caracteriza también por el relativismo por el que la verdad depende del entorno de cada época y lugar. Como consecuencia, los dogmas de la Fe Católica no pueden tener una definición permanente sino que su definición debe variar en función de los conocimientos de cada época.
El modernismo, además, niega la divinidad de Cristo. Para ellos Cristo fue un hombre exclusivamente, excepcional, pero sólo un hombre.
La masonería y el modernismo afirman la equiparación de todas las religiones a efectos de la Salvación. De ahí la obsesión del Vaticano II y del clero actual por el ecumenismo. De ahí la famosa reunión en Asís (Italia) de San Juan Pablo II con líderes religiosos, representantes de otras tantas religiones, algunas de ellas panteístas, para rezar por la Paz. Reunión que antes del Vaticano II se hubiera considerado apostasía y en contradicción con la actividad de los misioneros.
Otro rasgo del modernismo, como no podía ser menos dado su origen masónico, es la negación de la divinidad de la Sagrada Tradición.

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¿Juan XXIII fue masón?
Como se sabe la Masonería no solo es una secta satánica, sino además y probablemente por eso, es secreta. Sus miembros ocultan su condición.
De modo que tenemos que basarnos en indicios. Y tenemos los siguientes.
El padre D. Manuel Guerra Gómez, recientemente fallecido, y considerado uno de los españoles con más información sobre la masonería, afirmaba que San Juan XXIII fue masón en su libro El árbol masónico. Siendo nuncio en Francia, Roncalli nombró a un masón Yves Marsaudon, masón 33º, jefe de la rama francesa de la Orden de Malta.
El propio Yves Marsaudon afirmaba que Roncalli era masón 33º.
Mary Ball Martínez afirmaba en su libro que: “los guardias republicanos habían dicho que Roncalli salía de su residencia vestido de civil para asistir los jueves a las reuniones nocturnas del Gran Oriente de Francia, el G.O.F, cuyo Gran Maestre era su amigo Vincent Auriol.
El Gran Maestre del G.O.I afirmaba que: “Juan XXIII se inició en una logia masónica de París y participó en los trabajos masónica durante su estancia como nuncio en Turquía.
Roncalli exigió que su birrete cardenalicio se lo impusiera Vincent Auriol, su amigo.
Tras el fallecimiento de San Juan XXIII llovieron las condolencias provenientes de organizaciones masónicas.
En el Papado una de sus primeras medidas fue nombrar a Giovanni Montini, cardenal. Pio XII para sancionar e impedir que Giovanni Montini, que le había traicionado en varias ocasiones en asuntos muy graves, pudiese ser Papa le relegó a Milán sin el título cardenalicio, habitual en ese cargo.

¿Por qué convocó Juan XXIII al Concilio Vaticano II? Pío XI y Pío XII no consideraron prudente celebrarlo…
Según declaró en alguna ocasión el propio San Juan XXIII por una inspiración del mismísimo Espíritu Santo.
En el Discurso inaugural del Concilio San Juan XXIII declaraba que deseaba dar al error (en la doctrina católica) una medicina distinta de la que el clero le había dado tradicionalmente, la severidad, y él proponía darle al error la medicina de la misericordia.
De modo que al renunciar a la sanción renunciaba a la función de Jurisdicción que con la de Magisterio y la Sacramental son las tres funciones específicas del clero católico.
Sin riesgo de sanción, el clero podía desvariar como así lo ha hecho desde entonces. Con ello se bloqueaba además la función de Magisterio. El clero desde el Vaticano II ha permanecido mudo, lo que era imprescindible para que pudiera prosperar la Ideología de Género, la ideología que maximiza el beneficio de las multinacionales y que es el cogollo de la doctrina satánica.
Según el eminente brasileño Plinio Correa de Oliveira para la destrucción de la Ciudad de Dios, la Cristiandad y sustituirla por la de Satanás, éste se ha valido de una Revolución con cuatro fases: el Renacimiento, la Reforma Protestante, la Revolución Francesa y la Revolución Comunista. En mi modesta opinión, por ser Correa coetáneo del Vaticano II, no pudo valorar su impacto y otorgarle la categoría de quinta fase.
Sin el Vaticano II, con un clero ejerciendo la función de magisterio, no se hubiera podido difundir la ideología de género. Algunos ejemplos de la aplicación de esta satánica ideología: la cantidad de mujeres que reciben la Sagrada Comunión vistiendo de manera claramente inmoral, de lo que se derivan dos sacrilegios uno para quien la recibe y otro por quien la da. Otro: la habitualidad de cómo se alardea de homosexualidad o de aborto y eutanasia, etc., etc. ¡Sin el silencio del clero esto no sería posible!
¿Qué frutos dio el Concilio Vaticano II?
Los que se deducen de la supresión de hecho de las dos funciones de Magisterio y Jurisdicción. De manera lógica se entiende la aparición y el desarrollo de la Ideología de Género y la fragmentación de la Doctrina.
Otro hecho que aparece tras el Concilio, aunque su conexión no es tan evidente, es la apostasía generalizada tanto en Europa como en América del Norte, no así en África.
Como consecuencia de la influencia masónica el clero en la actualidad está obsesionado con el ecumenismo. El volver a la unidad no sólo de los cristianos sino con los politeístas es una prioridad para él. Para el actual clero el contenido doctrinal de la posible unión con otras religiones es secundario, lo verdaderamente importante es la unión con independencia del contenido doctrinal del acuerdo.
Entre las afirmaciones del Vaticanos II es que la verdadera Iglesia de Cristo se logrará cuando estén reunidas todas las religiones cristianas, lo que implica que la actual Iglesia Católica no es la verdadera Iglesia de Cristo.
Como pedía San Juan XXIII, dejar fuera lo que nos distingue para poner el énfasis en lo que nos une, implica ignorar y postergar verdades de fe que son parte integrante de la Doctrina Católica. Por ejemplo la maternidad de María como madre de Dios.

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Luego vino Pablo VI, quien modificó la liturgia de la Santa Misa, codificada por San Pío V en 1570… La bibliografía y los artículos periodísticos sobre San Pablo VI son desmesurados.
Las contradicciones entre lo que predicaba San Pablo VI y lo que hacía son ingentes. Se quejaba de los errores y comportamiento de muchos clérigos, errores y comportamientos que él toleraba y fomentaba.
Es espeluznante que para la redacción de la nueva misa católica, la actual, se rodease como consejeros de seis clérigos protestantes, de los que hay fotografías que han dado la vuelta al mundo.

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¿Estaría usted de acuerdo en que vivimos en la apostasía casi generalizada?
Me parecería su pregunta más correcta si le quitase ese “casi”.
De lo que yo conozco personalmente, España, se puede afirmar que la inmensa mayoría de la población no cree en Dios, a secas.
En un Dios como el de los católicos creen muchos menos y si se desciende a la práctica religiosa, los que vamos a Misa para cumplir con el Primer Mandamiento de la Santa Madre Iglesia Católica, esos se pueden contar con los dedos de una mano. Carezco de datos oficiales, pero a ojo de buen cubero, podemos ser el 1 % o el 2 % de la población.
¿Qué sigue para la Iglesia y para la Cristiandad?
En Fátima, Nuestra Señora ya afirmó que Dios estaba muy enojado por el comportamiento de los hombres.
Afirmó que venían tiempos de grandes calamidades producidas por la difusión de los errores de Rusia. Ya hemos tenido la Segunda Guerra Mundial. Pero el comunismo sigue: véase China, Venezuela, Cuba, España está a un paso de caer en otra dictadura comunista.
Por otra parte la tendencia a la supresión de la libertad se está generalizando; véanse los recientes acontecimientos en Inglaterra a propósito del asesinato de tres niñas a manos de un negro de origen ugandés y la reacción del Gobierno británico.
La OMS pretende imponer la obligación de la vacunación “para lo que sea” con el objetivo de colaborar en la reducción de la población mundial. Muertes y más muertes.
Entre los errores de Rusia (el comunismo) está la implantación del pensamiento único y eso precisamente se está imponiendo hoy a través del control de las redes sociales.
Pero… También en Fátima, Nuestra Señora nos dijo: “Al final Mi Corazón Inmaculado triunfará y un tiempo de paz se concederá a los hombres”
¡Que así sea!
