León XIV y la encrucijada de la historia (parte 2)

Cualquier persona gobernante y el mismo papa, como lo hizo el argentino Francisco, se ponen fuera de las leyes cuando promueven la migración salvaje. Espero, pues, que León XIV no lo haga. Si lo hace, aunque sea el papa romano, estará en el error

Por el Gral. de División DEM retirado Roberto Badillo Martínez

Imagen ilustrativa: ECO TV Panamá

En la entrega anterior, me referí a la necesidad de que el papa León XIV se aparte de los enfoques sexuales antinaturales y anticatólicos de su antecesor Francisco. Ahora abordaré el tema de la migración, que fue tratado y presentado también de manera distorsionada por Jorge Mario Bergoglio.

Mi propuesta es muy simple: la migración debe estar sujeta a leyes; no debe utilizarse para invadir países ni debe estar dirigida por personas que la financian con el fin de desestabilizar a determinados gobiernos y trastocar el equilibrio internacional.

Se ha dicho en muchos países que la migración debe ser legal, ordenada y programada para que beneficie a los países receptores.

Esa migración conviene, en primer lugar, a los que salen de sus lugares de origen porque les da certidumbre y seguridad. La que es inaceptable, es la masiva (la que implica el desplazamiento de miles de personas) porque se equipara a una invasión. Este tipo de migraciones masivas fue aceptado y promovido por el anterior presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en el estado de Chiapas.

El gobernante comunista, aunque no entienda lo que es el comunismo, tiene como su fuente de inspiración el odio al capitalismo representado por Estados Unidos. En México, se han dado casos de presidentes municipales que han facilitado autobuses a los migrantes indocumentados con tal de que sigan su camino hacia los Estadosd Unidos. Eso lo han hecho para molestar al gringo que tenía un gobernante débil y enfermo como Joe Biden.

Cuando llegó Trump, el gobernante comunista mexicano apellidado López Obrador se dobló, como lo dijo el propio Trump. Fue entonces que envío a la Guardia Nacional a Chiapas con el fin de evitar la entrada descontrolada de personas y de que estuvieran en posibilidad de cruzar la frontera sur de Estados Unidos.

Volcadura de un tráiler que trasladaba a migrantes. El accidente ocurrió el 9 de diciembre de 2021 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. El saldo fue de 49 personas muertas y 58 lesionadas. Foto: Capital 21.

Cualquier persona gobernante y el mismo papa, como lo hizo el argentino Francisco, se ponen fuera de las leyes cuando promueven la migración salvaje. Espero, pues, que León XIV no lo haga. Si lo hace, aunque sea el papa romano, estará en el error. La crisis en Los Angeles, California, amerita una profunda reflexión sobre esto.

No se me puede acusar de ser antiinmigrante; mis opiniones al respecto están publicadas en Periodismo Sin Compromisos.

En este espacio he expresado que nuestro país empieza a requerir de los migrantes de toda América porque la tasa de natalidad se reduce, y esto pone en peligro el impulso hacia adelante que necesita México.

Tenemos todavía mucho territorio vacío, con fanásticos recursos por explotar. Está más que claro que podemos ponerlos a la altura de muchos países europeos. A nuestra misión histórica como país le falta mucho aún por escribirse.

Con los migrantes del resto de América Latina, jóvenes deseados y bienvenidos por México, mantendremos el impulso del país por lo menos hasta 2060, y llevaríamos a nuestra nación muy por encima del nivel en que actualmente se encuentra.

Llegaremos a territorios ahora inexplorados de manera ordenada. Insisto: el país está en el umbral de que el crecimiento poblacional se paralice. Como se sabe, los hijos por pareja están por debajo de dos en nuestro país; dicho de otra manera: hemos iniciado el descenso poblacional. Pero se puede revertir con migrantes que provengan principalmente de América, aunque estén llegando de otras regiones de manera marginal.

Ninguna autoridad civil y religiosa puede permitir o hablar en favor de la migración desordenada; de una invasión que viole las leyes. Asi sea el mismísimo papa.

León XIV. Foto: El Vaticano

Por lo tanto, si León XIV sigue las políticas migratorias de su antecesor Francisco, estará violentando las leyes nacionales e internacionales, como lo hizo el pontífica argentino. Esta situación la comparo con la que enfrentó León XIII cuando el comunismo internacional subvirtió el orden internacional y aterrorizó a países enteros en su afán de imponer la dictadura mundial del proletariado.

León XIV estuvo en Perú y supo perfectamente de los crímenes que cometieron los extra radicales de Sendero Luminoso, bajo el liderazgo de Abimael Guzmán. Este individuo sumió al Perú en una crisis de asesinatos, secuestros y e injusticias al estilo comunista, hasta que fue derrotado por el presidente Alberto Fujimori.

Se infiere que el actual papa conoce perfectamente la situación que vivió el Perú a fines del siglo pasado por culpa de la guerrilla comunista de Sendero Luminoso. Bajo ese supuesto, es comprensible que haya adoptado el nombre de León XIV, ya que se sabe que León XIII fue un papa que se enfrentó decididamente al comunismo internacional, al que calificó de satánico y enemigo de la Iglesia católica. Si se aparta de la línea de León XIII, entonces exhibirá una absoluta falta de congruencia.

Que El Vaticano haya adoptado una postura suave hacia el comunismo, especialmente desde Juan XXIII y Pablo VI a la fecha, se debe, por supuesto, a su vínculo con la política exterior de los Estados Unidos.

Aquí haré un paréntesis: sabemos la influencia que tuvo la política de Juan Pablo II ─que era polaco y había vivido la opresión comunista─ en la caída de la Unión Soviética y sus satélites en Eurasia. Pero en esto se debe decir fuerte y claro que quien provocó el desplome de la URSS fue Ronald Reagan, al que muchos consideran el mejor presidente republicano de los Estados Unidos.

El mérito principal del colapso de la URSS fue de Reagan, quien, con su política espacial, permitió a Estados Unidos tomar una enorme distancia en el espacio exterior sobre los comunistas, tanto en lo defensivo como en lo ofensivo. La Unión Soviética ─corrompida e ineficiente─ no pudo aguantar el ritmo de gastos multimillonarios en dólares para seguir compitiendo en el espacio.

Esa política norteamericana fue desechada por las posteriores administraciones estadounidenses, pero fue retomada en la primera de Donald Trump, quien formó la fuerza espacial estadounidense y la puso al mando de un general. El 20 de mayo de 2025, aceleró esa política espacial ordenando la creación del escudo dorado para proteger a Estados Unidos, principalmente de ataques chinos y rusos. Ese escudo dorado cuenta con una inversión inicial de 175 mil millones de dólares.

Aquí es necesario considerar lo siguiente: ese escudo espacial de Estados Unidos debe ser ampliado a toda Norteamérica, o sea, debe incluir no solo a Estados Unidos, sino a Canadá y México. Para ello, Estados Unidos y Canadá deben echar fuera a los comunistas que se han incrustado en sus respectivos sistemas políticos y financieros.

Estados Unidos reafirmará su condición de superpotencia militar con el escudo dorado. Y no defenderá con él a ningún país vecino que sea amigo ideológico de los comunistas, como Rusia y China. México es socio de Moscú y Pekín desde el sexenio pasado.

Bueno, mientras escribo este artículo, el primer ministro canadiense anunció que buscará la inclusión de Canadá en el escudo dorado de Estados Unidos para proteger a su país de eventuales ataques exteriores. Ello a pesar de las políticas izquierdistas que han predominado en Canadá en los años recientes.

León XIII. Foto: Braun & Cie (11 de abril de 1878). Imagen: Wikipedia

Regresos con León XIV, quien fue obispo de Chiclayo (diócesis peruana) durante varios años. León XIV tendrá que definirse en el aspecto político y eso se verá en sus decisiones mundiales de política exterior; si condenó a Sendero Luminoso, sin duda condenará enérgicamente ─con la autoridad de la Iglesia católica, apostólica y romana─ al comunismo internacional. Si no lo hizo, entonces faltará a la congruencia al haber adoptado el nombre de León XIV, toda vez que León XIII, como ya lo he dicho, condenó enérgicamente al comunismo internacional. Además, León XIII consideró a la masonería como una secta satánica enemiga de la Iglesia católica, apostólica y romana.

Cabe recordar que el papa León XIII escribió entre otras encíclicas la Rerum novarum, o De las cosas nuevas. En ella se refería a la naciente revolución industrial en Inglaterra, que formaba dos clases diametralmente opuestas según el comunismo marxista internacional. Esto sirvió a los comunistas, logias masónicas y partidarios de las revoluciones sociales para provocar en toda Europa una desestabilización en contra de la Iglesia católica y los reinos europeos. Las revueltas tomaron nueva fuerza luego de la publicación, en 1848, del Manifiesto del Partido Comunista, escrito por Carlos Marx y Federico Engels. El primer párrafo de este manual subversivo está dirigido precisamente contra la Iglesia católica.

Las encíclicas del papa León XIII (en especial la Rerum Novarum) contestaron a los revolucionarios de aquel tiempo que actuaban en toda Europa, cometiendo actos terroristas, vandalismo y crímenes que la historia ha olvidado (como el asesinato del Zar Alejandro II de Rusia, cometido el 13 de marzo de 1881, en San Petersburgo; el asesinato del príncipe Franciso Fernando de Austria y de su esposa Sofía, perpetrado el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina, y el asesinato del último zar de Rusia, Nicolás II y de su familia, el 17 de julio de 1918 en Ipatiev, Rusia. Detrás de todos estos magnicidios estuvo la doctrina comunista sistematizada por Marx y Engels.  Aquí también se puede considerar a los comunistas que establecieron la comuna de Paris y que fueron derrotados por el ejército y el pueblo francés).

A estos hechos responden las encíclicas de León XIII y esto lo debe reconocer irremediablemente el papa León XIV. De esto no me cabe la menor duda. Si no es así, entonces la adopción del nombre de León XIV para su pontificado será incomprensible y contradictoria. Es más, será absurda.

Se ha dicho, entre otras cosas, que el papa León XIV será continuador de las políticas internacionales de la iglesia posconciliar y del papa Francisco. Verdaderamente no lo creo. Las consideraciones sobre actores mundiales, religiosos o políticos en el sentido de que son de derecha, de izquierda, de arriba o de abajo o del centro, en esta época de pragmatismo, no se manifiestan o no se concretan.

Hay una mafia mundial que quisiera etiquetar a todos los líderes del mundo como de derecha o de derecha o de extrema derecha. (A los izquierdistas, socialistas, comunistas, anarquistas o liberales les denominan «progresistas»). Eso es el pasado en la política mundial. Quienes lo promueven, lo hacen porque controlan los medios de comunicación mundiales en forma absoluta, principalmente en Europa y en América. Y esos medios de comunicación, a través de sus múltiples elementos para su transmisión de noticias, promueven las condenas a los que ellos llaman políticos de derecha o de extrema derecha, principalmente en Europa y en América.

Precisamente los conceptos derivados de las luchas comunistas y socialistas que desestabilizaron por más de 50 años a Europa y que culminaron con el triunfo de la revolución comunista de 1917, provocaron la muerte de millones de personas en Europa Oriental, principalmente. Esas ideas criminales, luciferinas, fueron denunciadas en las encíclicas de León XIII.

Los bolcheviques ejercieron una férrea dictadura en la Unión Soviética hasta el 25 de diciembre de 1991; y favorecieron el surgimientos de partidos en Occidente que fueron acaparados por políticos que se decían demócratas sociales, demócratas cristianos, liberales, conservadores, etc. Esta partidocracia que nunca combatió de veras al comunismo internacional fue exhibida por la crisis hipotecaria de 2008, provocada en Estados Unidos por la banca mundial para endeudar más a los países de América y de Europa.

Así de trascendentales fueron las políticas de León XIII. ¿León XIV las retomará? Ya lo veremos. En la tercera y última entrega de esta seria me referiré a la geopolítica que siguió a la segunda guerra mundial.

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