El Estado de Veracruz debe tener presencia en todas las actividades profesionales de los deportes de la nación; sin embargo, también en este rubro prevalecen el abandono y el desinterés del gobierno del estado y de los municipios

Por el General de División DEM retirado Roberto Badillo Martínez
Imagen ilustrativa: Beto Ávila, campeón de bateo de las Ligas Mayores en 1954. Crédito: Especial
El aspecto deportivo en Veracruz está totalmente abandonado. Diez o doce deportistas del estado integran normalmente la delegación mexicana a diversas competencias internacionales. Si Veracruz tiene más de ocho millones de habitantes, esa representación es ridícula. Máxime que normalmente esa representación se debe a esfuerzos personales y familiares de los atletas (Un clavadista de Boca del Río, de clase internacional, vendía café para pagarse sus gastos de viaje para competencias. Finalmente se fue a Nuevo León donde el estado le solucionó su problema. Esto es una vergüenza para las autoridades estatales y municipales de donde es nativo el deportista).
El deporte profesional tampoco tiene empresarios que lo promuevan. El béisbol, con el Águila de Veracruz, aparece normalmente en los últimos lugares del campeonato. No se ha podido traer al fútbol profesional al Puerto de Veracruz, a pesar de que diversas autoridades han expresado la factibilidad de hacerlo. El básquetbol profesional está ligado al apoyo del gobierno del estado que normalmente se entrega a través de la Universidad Veracruzana y depende su permanencia del rector. Digo esto porque cierto rector de no muy lejanos tiempos, cuando llegó a la Universidad, una de sus primeras decisiones fue cancelar la presencia del equipo de los Halcones a nivel nacional.
El Estado de Veracruz debe tener presencia en todas las actividades profesionales de los deportes de la nación y no nada más circunscritas al Puerto de Veracruz y Xalapa; también en Coatzacoalcos y Minatitlán debe haber equipos profesionales de los diferentes deportes que se juegan en México, al igual que en la conurbación Poza Rica-Papantla y en la de Córdoba-Orizaba.
La época de oro de Poza Rica en el deporte fue la de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, cuando tenía en la liga mexicana de béisbol al equipo de los PETROLEROS DE POZA RICA. Además, participaba en la liga invernal profesional de béisbol veracruzana, en un estadio denominado Ingeniero Jaime J. Merino. Esto terminó cuando Jesús Reyes Heroles derribó el estadio para hacer un parque municipal, a fin de terminar con la memoria del Ingeniero Merino, que había manejado a Pemex durante muchos años, siendo extranjero, ya que era texano y casado con una hermana de la esposa del presidente Richard Nixon. O sea, Poza Rica en aquellos tiempos tenía béisbol profesional todo el año. Pero además había un equipo profesional de basquetbol en la liga de ese deporte llamado OLA VERDE. Eso se acabó con el “nacionalismo equivocado” de Jesús Reyes Heroles. De perdida hubiera construido otro estadio en otro lugar de Poza Rica.
También Córdoba estuvo en el béisbol de la liga profesional de ese deporte, incluso Minatitlán en algún tiempo mantuvo un equipo en esa liga y también en la liga profesional de béisbol invernal.
Esto demuestra que el deporte profesional en Veracruz ha tenido épocas mejores en los pasados setenta años que en la actualidad. Viéndolo bien, esto es desidia y vergüenza para las autoridades veracruzanas. En Veracruz no hay empresarios poderosos que impulsen el deporte, pero los gobiernos estatal y municipal tienen obligaciones con su población para coordinar acciones con la sociedad civil y empresarios a fin de construir equipos profesionales en las principales poblaciones de la entidad.
Es increíble que en Tlaxcala se realicen campeonatos mundiales de voleibol en una plaza de toros. Veracruz tiene instalaciones extraordinarias que están subutilizadas. Como el velódromo de la ciudad de Xalapa, convertido en lugar de bailes y presentaciones de artistas, en donde no se ha hecho una sola competencia de ciclismo desde que se desarrollaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Deben organizarse competencias nacionales e internacionales en el velódromo de Xalapa; así como una competencia ciclística anual, desde Pánuco hasta las Choapas.
El ciclismo en todo el mundo es el deporte más espectacular y más cultural, porque la transmisión televisiva que se hace de las competencias permite conocer las ciudades, pueblos y villas, y los monumentos de todo el recorrido. En muchas de las transmisiones por televisión se informa sobre la historia de esas ciudades y pueblos.
Para ello, es necesario que Veracruz termine en todo el estado con los basureros “a cielo abierto”. Casi puedo asegurar, porque conozco toda la república, que Veracruz es de los pocos estados que aún mantiene este tipo de basureros.
El estadio de Fútbol del Puerto de Veracruz, recientemente remodelado, si no se utiliza se va inhabilitar en unos cuantos años.
El gobierno del estado tiene todas las facultades para, en coordinación con las universidades establecidas en Veracruz, definir que en cada universidad de más de dos mil alumnos haya equipos debidamente organizados de los diferentes deportes, pagados por esas universidades. Como se sabe, en los Estados Unidos de América, sin duda el país más deportista del mundo, las ligas profesionales de los principales deportes (como el béisbol, el básquetbol, el fútbol americano, etc.) tienen como sus principales proveedores a las universidades de todo el país. Incluso hay ceremonias de repartición de los diferentes deportistas para cada equipo.
Veracruz ha tenido deportistas excepcionales en todos los deportes profesionales existentes en México.
Están en el recuerdo de muchos aficionados y están en las crónicas y relatos de los medios de comunicación. Solo hay que buscarlos para honrar su presencia en todos los municipios de los que han sido nativos. En algunos deportes como el béisbol y el fútbol, Veracruz tuvo deportistas grandiosos. El estado y los municipios debe coordinar esos homenajes y las construcciones en su honor para que los visitantes los conozcan.
Por los profesionales del béisbol que Veracruz dio en el siglo pasado, el Museo Nacional de Béisbol debería estar en el Puerto de Veracruz, que dio a toda Latinoamérica el primer campeón de bateo de las ligas mayores, en el año 1954. Me refiero a Roberto Ávila González, segunda base de los Indios de Cleveland, cuyo promedio de bateo fue de .341. Esa hazaña —para México y toda Latinoamérica— está olvidada, incluso en su puerto natal. Con la historia de los grandes peloteros veracruzanos se puede hacer un museo con el nombre de Beto Ávila.
Pero Veracruz, en la mayoría de sus grandes ciudades —por su cultura ancestral, su historia novohispana y su importancia como estado fundacional de la patria mexicana— debe tener museos de muy diversas actividades. Debe ser el estado de los museos.
Lo mismo pasa con las decenas de artistas y compositores, escritores, hombres y mujeres de la cultura que han surgido en todo el territorio veracruzano. Desde el norte al sur del estado, se sabe quiénes son y no tienen reconocimientos ni municipales ni estatales. Hay algunos verdaderamente destacados que están prácticamente en el olvido. Menciono al autor de la única pieza musical en español que va en la nave espacial “PIONERO”, lanzada por Estados Unidos al espacio en la década de los años setenta y que ya salió del sistema solar desde hace varios años. Esa pieza musical se llama “EL CASCABEL”, cuyo autor es Lorenzo Barcelata, nativo de Tlalixcoyan, Ver., artista y compositor excepcional; autor además de una canción de la que se hicieron películas y fue grabada por decenas de artistas de todo el mundo llamada “MARIA ELENA”. También participó en la primera película exitosa del cine nacional de 1936, con lo que comienza la historia de la época de oro del cine mexicano. Lorenzo Barcelata fue además autor de múltiples sones jarochos que ya son clásicos en la música mexicana.
Como Barcelata, en todo el estado hay autores y compositores de música mexicana que merecen ser rescatados. Asimismo, escritores que han hecho obras que ameritan ser reconocidos.
Como se sabe, el Huapango de Moncayo —mundialmente conocido y que representa dignamente a México en la música de todas las orquestas del mundo— fue realizado y arreglado en su mayoría a partir de nueve sones jarochos. Eso lo reconoció el músico jalisciense públicamente diciendo que se trasladó al Puerto de Veracruz y a la Cuenca del Papaloapan durante varios días para escuchar esos sones y realizar su pieza inmortal.
Hay también inventores cuya memoria se debe rescatar y homenajear, tanto por el gobierno del estado como por los municipios donde nacieron. Los responsables de la cultura en el gobierno del estado y municipios deben abocarse a estos asuntos.
Hay personas distinguidas de la época de Porfirio Díaz como fueron el poeta Salvador Díaz Mirón, y la escritora y poetisa María Enriqueta que merecen reconocimientos. Y así en todo el estado deben buscarse estas personalidades. Maestros de educación también están olvidados.
Se requiere una planeación estatal total de todas sus regiones. Para llevar a cabo todas estas tareas se necesita un verdadero liderazgo.
PROPONGO QUE EN LA CONURBACIÓN DE LA CIUDAD DE VERACRUZ Y BOCA DEL RIO, ESENCIALMENTE EN SU BOULEVARD, SE DISEÑE Y CONSTRUYA UN PASEO DE LA FAMA QUE INCLUYA A ESCRITORES, ARTISTAS, ESCULTORES, MAESTROS DE LA EDUCACIÓN, DEPORTISTAS Y PROFESIONALES QUE HAYAN DESTACADO EN SUS DIFERENTES ACTIVIDADES. LO ANTERIOR, DEBE SER PERFECTAMENTE REALIZADO CON LA TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA, SIN ESCATIMAR MEDIOS PARA QUE SEA DE CALIDAD MUNDIAL.
Ocuparía muchas páginas de este escrito seguir diciendo nombres de personalidades de Veracruz, en los aspectos que he citado, pero en el béisbol voy a mencionar a tres que no deben de estar olvidados por el gobierno del Estado de Veracruz: el pitcher derecho Ramón Arano, el que más victorias tiene en las ligas mexicanas del verano y del Pacífico; el pitcher veracruzano Alfredo “Zurdo” Ortiz, quien jugó más de 25 temporadas del béisbol profesional y además fue un manager exitoso. Y finalmente citaré a José Luis “Chito” García, un deportista único en México, porque ha sido profesional, campeón en el fútbol profesional y también en el béisbol de la liga mexicana como jugador y como manager.
Puedo decir que hay decenas de jugadores profesionales olvidados por los municipios y el gobierno del estado.
Para terminar con el deporte, Veracruz debe incorporarse a los eventos mundiales en los deportes que se han expandido como el tenis, pádel, ciclismo y otros, tomando en cuenta que el deporte para la niñez y juventud en todo el mundo es considerado como un antídoto para las drogas y la vagancia.
Veracruz es el estado que tiene más ciudades importantes. Todas tienen la capacidad de organizar competencias de primer nivel y de los diferentes deportes. Solo se requieren la idea, los contactos con diferentes estratos de la sociedad y la voluntad de hacerlos. Las universidades juegan un papel importante en este aspecto.
De manera paralela, insisto, se debe mejorar la infraestructura. En la Ciudad y Puerto de Veracruz —por ejemplo—, el aeropuerto internacional de esa ciudad, merece la construcción de un estacionamiento subterráneo o elevado, en la que los usuarios paguen lo correspondiente. También sus accesos —incluyendo el puente por el que se llega a dicho aeropuerto— están descuidados; les falta la iluminación, entre otras cosas. Hay que considerar que el aeropuerto y sus cercanías dan la primera visión, la primera y crucial imagen al turista que llega.
No me refiero a los aeropuertos de Poza Rica y Minatitlán, porque a pesar de que tienen decenas de años construidos, nunca despegaron. El aeropuerto de Cancún en una semana recibe más visitantes que ambos. La paralización de esos aeropuertos demuestra el estancamiento de Veracruz en todos los desarrollos de la vida nacional.
Continuará
