Reportan tranquilidad en Venezuela y patrullas de las milicias populares

Por Jorge Santa Cruz
Imagen ilustrativa: Gobierno de los Estados Unidos
El gobierno de Venezuela funciona y el país está en calma luego de que fuerzas de élite de los Estados Unidos secuestraran, el 3 de enero, al dictador Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
La cadena TeleSur del gobierno venezolano reportó que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encabezó este domingo 4 de enero, en el Palacio de Miraflores, el Consejo de Ministros, «el primero bajo su conducción ejecutiva, demostrando la continuidad institucional del Gobierno Bolivariano».
La nota de TeleSur destacó que en la reunión participaron tres figuras claves del régimen: el capitán Diosdado Cabello, vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz; el general en jefe Vladimir Padrino López, vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía; y Héctor Rodríguez, vicepresidente sectorial del Socialismo Social y Territorial.
Habló también de «movilización» y de «unidad popular»:
Simultáneamente a la reunión gubernamental, cientos de venezolanos se concentraron en los alrededores del Palacio de Miraflores portando banderas nacionales y pancartas con imágenes del fallecido expresidente Hugo Chávez, referente de la Revolución Bolivariana. La multitud expresó su respaldo a la gestión oficialista y su rechazo categórico a la intervención extranjera.
El mensaje de TeleSur se puede resumir en que Venezuela está en paz, sin sobresaltos económicos ni rupturas al interior de la cúpula gubernamental, que es lo que quieren el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio.
La cadena rusa RT, uno de los medios de difusión internacional con que cuenta el Kremlin, reportó este 4 de enero tranquilidad en las calles de Caracas, la capital de Venezuela.
Los ciudadanos han salido de sus hogares para abastecerse de alimentos y medicinas, así como para exigir la liberación inmediata e incondicional del presidente Nicolás Maduro, secuestrado en la víspera por fuerzas de EE.UU. y trasladado ilegalmente junto con su esposa, Cilia Flores, a la ciudad de Nueva York, para enfrentar un juicio por cargos infundados de narcotráfico.
La cadena rusa dio a conocer también que las fuerzas del régimen bolivariano patrullan las calles de Caracas:
Del mismo modo, según pudo constatar RT, tras la entrada en vigor del Decreto de Conmoción Exterior anunciado en la víspera por la encargada presidencial –y otrora vicepresidenta– Delcy Rodríguez, las milicias populares se han desplegado en distintos puntos de la capital para hacer patrullaje y velar por el control territorial.
Todo lo anterior está en consonancia con el plan de Trump y Rubio. De hecho, una investigación de The New York Times publicada este 4 de enero revela que Trump se había decidido tiempo atrás por Delcy Rodríguez.
El reportaje (firmado por Anatoly Kurmanaev, Tyler Pager, Simon Romero y Julie Tirkewitz) lo refiere con las siguientes palabras:
Semanas antes, los funcionarios estadounidenses ya se habían inclinado por una candidata aceptable para sustituir a Maduro, al menos por el momento: la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien había impresionado a los funcionarios de Trump con su gestión de la crucial industria petrolera de Venezuela.
Las personas implicadas en las conversaciones dijeron que los intermediarios convencieron al gobierno de que ella protegería y defendería las futuras inversiones energéticas estadounidenses en el país.
Es sabido que The New York Times está alineado con el Partido Demócrata de los Estados Unidos, por lo que su línea editorial es contraria al actual presidente de los Estados Unidos.
Más allá de eso, Trump —en su discurso triunfal del sábado 3 de enero— señaló que Delcy Rodríguez «está esencialmente dispuesta a hacer lo que creemos que es necesario para hacer Venezuela grande de nuevo». Y luego, recalcó que su secretario de Estado, Marco Rubio, estaba trabajando con ella. «No tiene más opción», remachó el mandatario de los Estados Unidos.
Un día después, Trump concedió una entrevista a la revista The Atlantic en la que dijo que a Delcy Rodríguez le irá peor que a Maduro si no hace lo correcto. Con eso, la ratificó como la responsable de la transición, pero bajo las órdenes de Marco Rubio.
La escritora española Cristina Martín Jiménez publicó el mismo 4 de enero un breve análisis de la caída de Maduro y Flores en Linkedin. En su parte medular, señala:
Voy a decirlo sin rodeos: esto no va de Maduro. Va de quién ha gestionado su final y para qué. Cuando un presidente es apresado y no hay caos interno ni fractura visible en la cúpula, cuando no hay histeria militar ni sangre en las calles, estamos ante una operación controlada. Las revoluciones reales son ruidosas. Las transiciones pactadas son silenciosas.
Aquí no hay heroicidades ni épica. Hay negociación fría. Y la negociación no se hace con el pueblo, se hace con la élite que garantiza orden. Quien crea que Estados Unidos —o la estructura que marca la pauta— busca justicia, democracia o reparación histórica, no ha entendido cómo funciona el poder. Lo que se busca es estabilidad, acceso a recursos y cierre de un ciclo incómodo. Todo lo demás es decorado.
Por eso insisto: el elemento clave es la traición funcional del entorno de Maduro. No ideológica, no moral: funcional.
Por todo lo anterior, es válido afirmar que caída del dictador venezolano, Nicolás Maduro, estaba pactada; tan es así que los dictadores Vladimir Putin, de Rusia, y Xi Jinping, de China, se han mantenido callados. Es cierto que sus gobiernos han emitido sendas condenas al operativo que tiene a Nicolás Maduro y a Cilia Flores en una cárcel de Nueva York; pero lo han hecho solo para cubrir las apariencias.
Ni Rusia ni China movieron un solo soldado para defender al dictador caído en desgracia y a su esposa.
Han preferido quedarse quietos porque, al final de cuentas, más allá del tema del narcotráfico que es muy importante, lo esencial es complacer a los Rockefeller y a los otros magnates petroleros estadounidenses que se cansaron de la gestión de Maduro.
Es cierto que China está muy metida en Venezuela; pero también lo es —por desgracia— que si se retira de este país podría ser recompensada con Taiwán, como lo será Putin con la parte ocupada de Ucrania. Y que Israel se quedará con Gaza y, tal vez, con toda Cisjordania.
En el mundo se avecina una lucha entre continentes, como lo ha expuesto en Periodismo Sin Compromisos el General de División Diplomado de Estado Mayor, Roberto Badillo Martínez. La caída de Maduro se explica bajo esa lógica.
