Lo que hace el gobierno mexicano es ayudar al régimen opresor de Miguel Díaz-Canel

Por Jorge Santa Cruz
Imagen ilustrativa: Especial
Digámoslo claro: la crisis humanitaria en Cuba es responsabilidad directa de la dictadura comunista que sojuzga a la isla desde el 1 de enero de 1959.
Como bien apunta un distinguido militar mexicano, el General de División DEM retirado, Roberto Badillo Martínez, el comunismo convirtió a Cuba en un país paria.
La tiranía castrista acabó con las libertades, confiscó los recursos naturales y los medios de producción, impuso la colectivización a punta de fusiles y bayonetas, y convirtió al país en un satélite de la Unión Soviética.
El embargo comercial contra Cuba (dispuesto por el entonces presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, en 1962) deterioró aún más la calidad de vida del pueblo cubano, pero no la del gobierno castrista, el cual intensificó su propaganda basada en la victimización.
El paraíso terrenal prometido por Fidel Castro sumió al pueblo cubano en la más absoluta pobreza. Cuba es un país pobre con gobierno rico.
Los «arquitectos» del orden mundial utilizaban con gran habilidad el supuesto antagonismo entre los bloques capitalistas y comunistas para ajustar sus planes a largo plazo.
Un año antes de la «desaparición» de la Unión Soviética, esos «arquitectos» dispusieron que se creara el Foro de Sao Paulo con el fin de que los gobiernos y partidos comunistas latinoamericanos sostuvieran a la dictadura cubana, a la vez que trataran de convertir a Iberoamérica en la «patria grande» de la hoz y el martillo.
Pero los tiempos cambian; o mejor dicho, los planes de los «arquitectos» del orden mundial son otros: hoy, encaminan al globo hacia un modelo de alianzas continentales.
El General Badillo Martínez lo expuso claramente al ser entrevistado para Periodismo Sin Compromisos por el autor del presente artículo el 5 de octubre de 2022:
El futuro de aquí al año 2050 implicará para México, Estados Unidos y Canadá una creciente integración. América es el único continente que geopolíticamente tiene las condiciones ideales para que se consolide como bloque.
A mayor integración en América del Norte se necesitarán más brazos y reservas de materiales para crecer y seguir afrontando el reto asiático. Y todo ello, recursos humanos y materiales, los tienen Centroamérica y América del Sur, que se irán incorporando ꟷquiéranlo o noꟷ a esa formidable integración continental. Tiene, además, el bloque de América del Norte el plus de su alianza indisoluble con la Unión Europea.
Ya se avecina la lucha entre continentes y quedará atrás la lucha entre países. China tiene la desventaja del partido único, el cual favorece la corrupción entre la clase política. ¿Sabías que hay más de sesenta millones de casas y departamentos en China que no se pueden vender porque nadie los quiere por muchos factores?
No han pasado ni cuatro años de esa declaración del General Badillo Martínez y sus previsiones se están cumpliendo al pie de la letra. Nótese que entonces gobernaban los demócratas en Estados Unidos por medio de Joe Biden. Donald Trump hacia precampaña electoral, enfrentaba acoso judicial y era objeto de innumerables críticas de los medios de la izquierda global.
Hoy, la sucesora de Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum, y el canciller Juan Ramón de la Fuente, nos salen con que México seguirá enviando ayuda «humanitaria» a Cuba.
Lo que harán es enviar migajas al pueblo cubano con el fin de apuntalar al régimen comunista encabezado por Miguel Díaz-Canel.
Lo verdaderamente humanitario sería que dieran la espalda a la dictadura cubana y propiciaran la liberación del pueblo de la isla.
No lo harán, por supuesto, toda vez que el régimen obradorista es un simple operador del Foro de Sao Paulo. Pero tanto AMLO, como Sheinbaum y De la Fuente van contra los vientos de la historia. La «patria grande» que ellos anhelan será constituida por China, Rusia, Corea del Norte, Vietnam, etc.
Los regímenes comunistas serán extirpados del continente americano. Los «arquitectos» del orden mundial impondrán regímenes como los de Milei en Argentina, Asfura en Honduras, Bukele en El Salvador, etcétera.
Conviene recordar que los políticos de cualquier nivel son desechables; cuando ya no sirven, son depositados en el basurero de la historia. Ninguno se salva.
¿Ayuda «humanitaria» a Cuba? Falso. Es ayuda a un régimen genocida. Veremos cuánto tiempo más podrán seguir con su teatrito en Palacio Nacional y en Relaciones Exteriores.
