
Por Jorge Santa Cruz (*)
Composición fotográfica: La Verdad de Tamaulipas.
La decisión anticonstitucional de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, de no investigar los actos de vandalismo registrados durante las manifestaciones y marchas feministas es contraria a derecho.
Ella se comprometió el 5 de diciembre de 2018, cuando tomó posesión del cargo, a cumplir y hacer cumplir las leyes, lo cual está desobedeciendo.
Bien lo expuso la doctora en derecho Susana T. Pedroza, profesora e investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y reconocida constitucionalista: Sheinbaum Pardo carece de facultades para perdonar los actos vandálicos (delitos) cometidos durante la marcha.
Lo menos que se puede decir es que la jefa de gobierno de la Ciudad de México falta a su deber de investigar a los presuntos responsables, de que se reparen los daños a las víctimas de los vándalos (verdaderos terroristas urbanos) y de que se castigue a quienes atentaron contra la Columna de la Independencia.
La orden de Sheinbaum es muy grave por tres razones:
1. Ofrece impunidad al terrorismo feminista.
2. Confirma que tiene dos medidas: para ella, valen más los vándalos y terroristas que los policías, paramédicos y bomberos golpeados por las hordas feministas radicales.
3. Denota su menosprecio por los símbolos nacionales. En este caso, por la Columna de la Independencia, a la que dejó a merced de gente agresiva.
En la práctica, la decisión de frenar las investigaciones equivale a una amnistía ilegal de Sheinbaum Pardo a los presuntos responsables.
Hace una semana, el 17 de agosto, publicamos en este espacio un artículo «La primera infiltrada es Claudia Sheinbaum; debe ser removida».
Hoy, concluimos que la primera beneficiada por su amnistía es ella misma. Así de simple.

[…] a través de Sheinbaum se amnistió a sí misma — Sin Compromisos […]
Me gustaMe gusta
[…] El 24 de agosto del año pasado, publicamos, aquí mismo, un artículo titulado Sheinbaum se amnistió a sí misma. […]
Me gustaMe gusta