El Nuevo Testamento es antisemita, según el Congreso de EE.UU.

La Ley HR 6090 acepta que una forma contemporánea de antisemitismo consiste en usar los símbolos y las imágenes asociados con el antisemitismo clásico (por ejemplo, las calumnias como el asesinato de Jesús por los judíos o los rituales sangrientos) para caracterizar a Israel o a los israelíes

Por Redacción

Imagen ilustrativa genérica: Ron Cogswell (Flickr)

El Nuevo Testamento podrá ser considerado como antisemita por el gobierno de los Estados Unidos si la Cámara de Senadores ratifica la Ley de Concientización sobre el Antisemitismo de 2023 que aprobó la Cámara de Representantes pasado el 1 de mayo.

Esta ley, conocida también como HR 6090, modifica el título VI de la Ley de Derechos Civiles que data de 1964, la cual prohíbe la discriminación por motivos de raza, color de piel y origen nacional en los programas y actividades que reciben asistencia financiera federal en los Estados Unidos.

El cambio aprobado toma como referencia la definición de antisemitismo establecida por la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés) el 26 de mayo de 2016 (hace casi ocho años).

La definición práctica de antisemitismo de la IHRA tiene un carácter jurídico no vinculante; sin embargo, si el Senado de los Estados Unidos la ratifica, entonces adquirirá un peso legal en ese país.

La definición de antisemitismo dada entonces por la IHRA es la siguiente: «El antisemitismo es una cierta percepción de los judíos que puede expresarse como el odio a los judíos. Las manifestaciones físicas y retóricas del antisemitismo se dirigen a las personas judías o no judías y/o a sus bienes, a las instituciones de las comunidades judías y a sus lugares de culto».

El texto de la Ley de Concientización sobre el Antisemitismo de 2023 o Ley HR 6090 señala que «El uso de definiciones alternativas de antisemitismo perjudica los esfuerzos de aplicación de la ley al agregar múltiples estándares y puede no identificar muchas de las manifestaciones modernas de antisemitismo».

Para evitar cualquier duda en su aplicación, la mencionada ley incluye los ejemplos contemporáneos de antisemitismo identificados en la definición de la IHRA.

Algunos de los ejemplos contemporáneos de antisemitismo dados por la IHRA son los siguientes:

  • pedir, apoyar o justificar muertes o daños contra los judíos, en nombre de una ideología radical o de una visión extremista de la religión,
  • formular acusaciones falsas, deshumanizadas, perversas o estereotipadas sobre los judíos, como tales, o sobre el poder de los judíos como colectivo, por ejemplo, aunque no de forma exclusiva, el mito sobre la conspiración judía mundial o el control judío de los medios de comunicación, la economía, el Gobierno u otras instituciones de la sociedad,
  • acusar a los judíos como el pueblo responsable de un perjuicio, real o imaginario, cometido por una persona o grupo judío, o incluso de los actos cometidos por personas que no sean judías,
  • negar el hecho, el ámbito, los mecanismos (por ejemplo, las cámaras de gas) o la intencionalidad del genocidio del pueblo judío en la Alemania nacionalsocialista y sus partidarios y cómplices durante la Segunda Guerra Mundial (el Holocausto),
  • culpar a los judíos como pueblo o a Israel, como Estado, de inventar o exagerar el Holocausto,
    acusar a los ciudadanos judíos de ser más leales a Israel, o a las supuestas prioridades de los judíos en todo el mundo, que a los intereses de sus propios países,
  • denegar a los judíos su derecho a la autodeterminación, por ejemplo, alegando que la existencia de un Estado de Israel es un empeño racista,
  • aplicar un doble rasero al pedir a Israel un comportamiento no esperado ni exigido a ningún otro país democrático,
  • usar los símbolos y las imágenes asociados con el antisemitismo clásico (por ejemplo, las calumnias como el asesinato de Jesús por los judíos o los rituales sangrientos) para caracterizar a Israel o a los israelíes,
  • establecer comparaciones entre la política actual de Israel y la de los nazis,
    considerar a los judíos responsables de las actuaciones del Estado de Israel.

La IHRA apunta que el antisemitismo actual se expresa lo mismo en la vida pública que en los contenidos mediáticos, en las escuelas o los lugares de trabajo e incluso en la esfera religiosa.

Señala, además, que «Los actos antisemitas son considerados delitos en el momento de su tipificación (por ejemplo, la negación del Holocausto o la distribución de material antisemita en algunos países)».

Con base en lo anterior, se puede inferir que el Nuevo Testamento podrá ser considerado oficialmente por el Departamento de Educación de los Estados Unidos como un texto antisemita si el Senado aprueba la Ley HR 6090.

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