«Desarmó» AMLO a las FF. AA. con premeditación, alevosía y ventaja

Altos mandos aceptaron las prebendas que les ofreció el macuspano y, con ello, quedaron a merced de la mafia morenista

Por Jorge Santa Cruz

Imagen ilustrativa: Cuartoscuro, vía El Sol de México

La oportuna activación de la alerta sísmica permitió que un porcentaje importante de la población buscara un lugar seguro en la Ciudad de México.

Por otro lado, el sismo de esta mañana nos recordó lo vulnerables que somos los seres humanos ante la naturaleza.

Pero los mexicanos somos vulnerables también en lo político, en lo económico, en lo educativo, en lo sanitario y en lo social frente al actual régimen que ha limitado aceleradamente nuestras libertades.

La sociedad ha sido alertada de ello por lo menos desde el 1 de diciembre de 2018 cuando Andrés Manuel López Obrador tomó el poder; el régimen, sin embargo, llevó a cabo un golpe de estado blando apoyado en el peor fraude electoral cometido el 2 de junio de 2024 y, por supuesto, en los programas asistencialistas electoreros.

En la agenda antimexicana de AMLO tiene particular relevancia la desaparición de nuestras Fuerzas Armadas (FF. AA.) ¿Por qué? Porque ellas son todavía un reducto formidable de patriotismo. El escenario ideal para el ahora expresidente es que exista únicamente la Guardia Nacional (GN).

Durante su gestión como presidente de la república (2018-2024), López Obrador avanzó en su plan de anularlas, pero le faltó tiempo para concluirlo.

Pudo salirse con la suya en lo referente a la GN, pero fracasó en la extinción del Ejército, Fuerza Aérea y Marina.

Marrullero como es, ofreció una serie de prebendas a altos mandos de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la Secretaría de Marina (SEMAR), aumentó de manera innecesaria las responsabilidades a tropas y oficiales, y les impuso aquello de «abrazos, no balazos». Permitió a los grupos criminales atacar a placer a los militares, mientras que a estos les impidió la legítima defensa. Los expuso incluso al ridículo. ¿Recuerda usted las imágenes de una columna de vehículos del Ejército Mexicano que presuntamente huía de los ataques de los narcos?.

AMLO colocó a altos mandos en activo y retirados en puestos de responsabilidad civil para tenerlos bajo control. Y fue más allá: encomendó a la SEDENA y a la SEMAR la construcción de sus proyectos insignia (como el Aeropuesto Internacional Felipe Ángeles [AIFA], el Tren Maya y el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec).

Fue una maniobra muy efectiva porque SEDENA y SEMAR quedaron como responsables técnicos de las obras, pero no siempre administrativos.

Dicho de otra manera: los corruptos del régimen han cometido fraudes, simulaciones, malversaciones de fondos y abusos de confianza, a sabiendas de que el desprestigio recae en nuestras Fuerzas Armadas.

La reciente tragedia ocurrida en el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec evidencia la deshonestidad cobarde del régimen y de sus cómplices.

Por eso, era fundamental para AMLO poner en Palacio Nacional a su operadora Claudia Sheinbaum, a quien le dejó dos encomiendas fundamentales:

  1. Continuar con el proceso de degradación institucional de las FF. AA.
  2. Dejar impunes a todos aquellos cercanos a él, sea por lazos de sangre, sea por afinidad ideológica.

Las dos, las ha cumplido Sheinbaum a cabalidad.

Hoy, las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina están subordinadas al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. No conforme con lo anterior, la SEDENA pasó a figurar en el organigrama del gobierno federal simplemente como Defensa.

El macuspano traicionó a nuestro Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México con premeditación, alevosía y ventaja. Por eso cabe la pregunta: ¿deben las Fuerzas Armadas mantener en secrecía las maniobras corruptas cometidas por civiles y militares vinculados al comunismo internacional, vía el obradorato? No debería ser así.

En cierta ocasión, el general secretario de la Defensa Nacional del gobierno foxista, Gerardo Clemente Ricardo Vega García (que en paz descanse), recibió en privado a un grupo de periodistas de Radio 13 de la Ciudad de México, entre quienes se encontraba el autor del presente artículo.

Al ser cuestionado por el consistente crecimiento de la izquierda, representada entonces por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el general Vega García comentó a los periodistas que lo visitaron en la SEDENA que él no quería que los comunistas izaran otra vez «su trapo rojinegro» en la Plaza de la Constitución. (La primera vez que lo hicieron fue el 27 de agosto de 1968, en plena revuelta contra el presidente Gustavo Díaz Ordaz). Fue una alerta de quien era en ese momento el hombre mejor informado del país.

La bandera rojinegra en la Plaza de la Constitución (27 de agosto de 1968).

Foto: Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación / Archivo Histórico de la UNAM / Colección Manuel Gutiérrez Paredes / MGP2496, vía La Jornada

Cabe decir que el General Vega García se desempeñó en algún momento de su carrera como Agregado Militar y Aéreo Adjunto a la Embajada de México ante la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, esto es, sabía lo que decía. (Por cierto, el actual general secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, sirvió como director general de Comunicación Social durante la gestión de Vega García como titular de la SEDENA).

Hoy, la estructura fundamental del PRD es la del Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Hubo una metamotfosis: el comunismo pasó del amarillo y negro al guinda. Y tiene todo el poder, merced a un golpe de estado blando.

Hasta el momento, el nuevo jefe máximo, Andrés Manuel López Obrador, y su operadora en Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum, no se han atrevido a izar «el trapo rojinegro» que tanto veneran; pero sus discursos, sus procedimientos y traiciones corresponden a las directivas del Foro de Sao Paulo, fundado por el fallecido dictador cubano, Fidel Castro Ruz, y el actual presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, el 1 de julio de 1990.

Las directivas del Foro se Sao Paulo se plasmaron en el documento titulado «Consenso de Nuestra América. Proyecciones para un programa político de acuerdos de la izquierda, los partidos y movimientos populares de América Latina y el Caribe», el cual fue aprobado el 10 de enero de 2017 en Managua, Nicaragua.

El acceso al documento digital fue bloqueado por el Foro de Sao Paulo, pero usted lo podrá consultar en el archivo que aparece debajo de estas líneas.

El sismo de esta mañana nos recordó la necesidad de estar actualizados en materia de protección civil.

La infiltración comunista y delincuencial en nuestras Fuerzas Armadas debe recordarnos, asimismo, que la pretensión final del régimen obradorista es convertir a México en una dictadura donde se amalgamen los mecanismos de control que se aplican en China, Rusia, Cuba, Venezuela y Nicaragua. Por eso, la aversión del maximato al patriotismo de nuestros militares leales a México.

¿Atenderá la sociedad mexicana esta nueva alerta? Por su bien, tendría que hacerlo.

Un comentario sobre “«Desarmó» AMLO a las FF. AA. con premeditación, alevosía y ventaja

  1. Aquí el gran problema es que las fuerzas armadas de México resultaron mucho más corruptas que las Venezolanas, NO VEMOS POR NINGÚN LADO ALGÚN RESQUICIO DE PATRIOTISMO! Solo los miopes los ven!

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