Claudia Sheinbaum y el narco-régimen exponen a los mexicanos a sufrir daños colaterales

Por Jorge Santa Cruz
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial
El dictador venezolano, Nicolás Maduro, no le creyó al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y hoy está encarcelado y bajo proceso en Nueva York.
Maduro desafío a Trump incluso con bailes burlones porque pensaba que los también dictadores de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin, lo defenderían. Como se ve, sus cálculos le fallaron.
El sucesor de Hugo Chávez aseguraba que defendería al chavismo con las armas; armó incluso a civiles. Nada le funcionó.
Maduro no quiso darse cuenta de que Putin lo más que hizo por su aliado sirio, Bashar al Assad, fue llevárselo a Rusia junto con sus familiares; así, contribuyó a la entrega de Siria a un exterrorista de al Qaeda.
Hoy, Trump se jactó de que la guerra del 3 de enero pasado en Venezuela duró 40 minutos.
Hoy, también, Trump anunció que intervendrá militarmente en México y otros países del hemiesferio que se nieguen a combatir a los cárteles de la droga, clasificados por la Casa Blanca como «organizaciones terroristas extranjeras».
La advertencia del presidente de los Estados Unidos se da después de que la sucesora de Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum, ha manifestado de manera reiterada su rechazo a la captura provisional del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; del senador sinaloense, Enrique Inzunza (quien se encuentra escondido) y de otros ocho colaboradores y excolaboradores de Rocha Moya. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos los acusa de complicidad con el cártel de Sinaloa. El gobierno mexicano exige pruebas, a pesar de que la fase inicial del procedimiento no las requiere.
Sheinbaum no ha bailado como Maduro para desafiar a Trump, pero sí lo ha ridiculizado con palabras y ademanes burlones.
Sheinbaum, como Maduro, utiliza un discurso soberanista que solo tiene eco en las bases de Morena, y que evidencia la cínica intención del obradorato de proteger a narcopolíticos y capos de nuevo cuño.

Sheinbaum imita también con sus discursos al «presidente» cubano Miguel Díaz-Canel, hombre de paja de Raúl Castro Ruz.
La advertencia hecha hoy por Donald Trump revela la inefectividad del relato del gobierno morenista. Trump dijo lo siguiente hace unas cuantas horas:
Ustedes van a escuchar algunas quejas de algunas personas, como los representantes de México y otros países, pero si ellos no van a hacer el trabajo, lo haremos nosotros
A México le conviene una colaboración efectiva que derive en el desmantelamiento del narco-régimen. Colaboración que prevenga al máximo los daños de todo tipo a personas inocentes y permita que los mexicanos depuremos de manera autónoma el sistema político que nos oprime.
Las cartas de Trump están sobre la mesa. De manera previa a su discurso de hoy, el mandatario estadounidense publicó su Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 que condiciona la colaboración con México y otros países en materia de seguridad a la entrega de resultados tangibles, es decir, a la identificación, captura y extradición de los líderes de los cárteles considerados como organizaciones terroristas extranjeras.
No hacerlo equivaldrá, desde la posición de Trump, a que Sheinbaum reconozca que México tiene un narco-régimen, con todo lo que esto implica.
Sheinbaum ha ridiculizado al gobierno trumpiano; el presidente del país más poderoso del mundo también lo ha hecho, en la persona misma de Claudia Sheinbaum: «No, no, no, mister president. No, please».
El tiempo corre; se le acaba a la dupla López Obrador-Sheinbaum; dupla que se ha llevado entre las patas a nuestro México lindo y querido. ●
